Viajar a Grecia está cada vez más de moda y no sólo para conocer Atenas, Esparta, Delfos o alguna de sus otras ciudades que albergan una gran parte de la historia. Los viajes a las islas griegas son cada vez más populares y cada vez son más las personas que se deciden a pasar unos días de vacaciones en Santorini, Creta o Mykonos, que son 3 de las islas griegas más conocidas y que vamos a conocer hoy un poco más en detalle.
En esta pequeña lista sólo viajaremos por 3 islas griegas, de las más conocidas, aunque existen otras muchas de las que podrás disfrutar. Si estás pensando en realizar un viaje por alguna isla griega, prepara la toalla y el bañador, mételos en la maleta y prepárate para disfrutar de un auténtico viaje de ensueño por el mar Egeo.
Santorini

Santorini es sin duda una de las islas más populares de Grecia y uno de los destinos más fotografiados del Mediterráneo. En ella podrás encontrar la posibilidad de disfrutar de sus playas, pero también de la enorme vida nocturna y de una oferta muy completa de excursiones. De origen volcánico, sus playas son de arena negra y rocas oscuras que contrastan muchísimo con el mar azul intenso y con las características casas encaladas con puertas y cúpulas azules.
Situada en el archipiélago de las Cícladas, Santorini se formó tras una gran erupción volcánica que originó la espectacular caldera abierta al mar. Por eso, aquí no sólo disfrutarás de playas sino también de impresionantes acantilados y senderos panorámicos. El camino entre Fira y Oia, bordeando la caldera, es uno de los paseos más bonitos que puedes hacer en Grecia, con miradores constantes sobre el Egeo y pequeñas iglesias de cúpula azul.
Las playas más recomendadas podríamos decir que son Red Beach, White Beach, Kamari y Perissa. Red Beach destaca por su arena roja y acantilados del mismo color; Kamari y Perissa son perfectas para combinar baño, gastronomía y deportes acuáticos gracias a sus paseos marítimos repletos de tabernas y servicios. Eso sí, no te pases el día en la playa porque te perderás muchas cosas de Santorini que no deberías dejar de ver y disfrutar, como el yacimiento de Akrotiri, una ciudad minoica sepultada por la ceniza volcánica y conocida como la “Pompeya griega”.
Además de Fira, la capital, y del famosísimo pueblo de Oia, considerado por muchos uno de los lugares más bonitos del mundo para ver el atardecer, merece la pena acercarse a pequeñas aldeas como Pyrgos o Emporio, donde se siente una Grecia más auténtica y tranquila. Muchos viajeros se animan también a hacer una excursión en barco por la caldera para visitar las islas volcánicas de Nea Kameni y las aguas termales de Palea Kameni, una experiencia diferente que permite nadar en aguas templadas con vistas a los cráteres.
Los amantes del vino tampoco se quedarán cortos: los suelos volcánicos de Santorini dan origen a uvas como la Assyrtiko, protagonista de algunos de los vinos blancos más famosos de Grecia. En la zona de Megalochori o alrededor de Fira encontrarás bodegas donde realizar degustaciones combinadas con productos locales, una excusa perfecta para descubrir otra cara de la isla más allá de sus postales.

Mykonos

Si te quieres ir de fiesta a Grecia, Mykonos es sin duda alguna la isla con mayor vida nocturna y uno de los lugares más populares del mundo en los últimos tiempos. En la isla griega se reúnen personas de todas las nacionalidades que a lo largo de todo el año se dan cita para tomar el sol, disfrutar de los atardeceres griegos y, sobre todo, de la fiesta nocturna en sus famosos beach clubs y discotecas junto al mar.
Mykonos es, sin embargo, mucho más que fiesta. Chora, su capital, cuenta con calles empedradas, casas encaladas con puertas, ventanas y balcones de colores y buganvillas que decoran cada esquina. Pasear por el barrio de Pequeña Venecia, con las terrazas suspendidas sobre el agua, o contemplar los icónicos molinos de viento al atardecer es una de esas experiencias que se quedan para siempre en la memoria. Desde sus miradores, el sol cayendo sobre el Egeo tiñe de dorado todo el caserío.
En cuanto a playas, en Mykonos hay opciones para todos los gustos: desde las más animadas, como Paradise Beach o Super Paradise, donde la música suena desde el mediodía, hasta bahías algo más relajadas, como Ornos o Agios Ioannis, perfectas para familias o para quienes buscan un ambiente más tranquilo. En muchas de ellas se pueden practicar deportes acuáticos como parasailing o flyboard, algo que atrae a viajeros activos que desean combinar ocio nocturno y adrenalina.
Tradicionalmente pesquera, con el paso del tiempo la isla se ha transformado en un destino glamuroso, pero todavía conserva rincones donde sentir su esencia marinera, como el puerto antiguo y algunos pequeños pueblos del interior. Desde Mykonos también es muy fácil visitar la isla sagrada de Delos, uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Grecia, donde, según la mitología, nacieron Apolo y Artemisa. Una excursión perfecta para añadir un toque cultural a unas vacaciones centradas en el sol y la playa.
Al caer la noche, las opciones se multiplican: desde tabernas tradicionales donde degustar platos como el kopanisti (queso picante local) o la louza (embutido ahumado), hasta restaurantes de cocina creativa y coctelerías con vistas al mar. Mykonos es un destino muy completo, capaz de combinar ambiente cosmopolita, historia y paisajes mediterráneos en una sola isla.

Creta

Llena de historia, Creta es la isla más grande de Grecia y en ella cualquier viajero podrá disfrutar de una gran parte de la historia, de una gran cantidad de diferentes mitos y además de grandes playas verdes, blancas y azules. Es una apuesta segura para quienes buscan combinar naturaleza, cultura y gastronomía en un solo viaje. Por supuesto, la fiesta nocturna también está asegurada para cualquier viajero que busque pasar una noche agradable, aunque, eso sí, esta vida nocturna no está al nivel de Mykonos y se concentra más en ciudades como Heraklion, Chania o Rethymno.
En el norte de la isla destacan algunas de las playas más famosas de Grecia, como Balos, Elafonisi o Falasarna, con aguas turquesas y arenas claras que recuerdan a destinos caribeños. Balos, en concreto, forma una laguna de tonalidades azules que se disfruta tanto desde el sendero panorámico como desde el propio arenal. Elafonisi sorprende por sus arenas de tonos rosados y su ambiente relajado, ideal para pasar un día entero disfrutando del mar.
La capital Heraklion es una ciudad de lo más moderna que, sin embargo, es capaz de llevarnos a otras épocas, llenas de mitos y leyendas, a través de las muchas ruinas que nos encontraremos en ella. El Palacio de Knossos, muy cerca de la ciudad, es uno de los yacimientos minoicos más importantes del mundo y está ligado al famoso mito del Minotauro. Un paseo por sus salas restauradas, columnas rojas y símbolos del laberinto permite imaginar cómo fue la primera gran civilización de Europa.
En el interior de Creta te esperan las montañas de Psiloritis y desfiladeros como el de Samaria, un parque nacional perfecto para los amantes del senderismo. La ruta que atraviesa la garganta es una de las caminatas más populares de Grecia, con paredes rocosas que se elevan a ambos lados y paisajes que cambian a cada kilómetro. Muchas pequeñas aldeas conservan todavía tradiciones muy arraigadas, música en directo con liras cretenses y una hospitalidad que convierte cada parada en una experiencia.
La gastronomía cretense merece mención aparte: platos como el dakos (tosta de cebada con tomate y queso), las kalitsounia (pequeños pastelitos de queso o hierbas) o la fava (puré de guisantes amarillos) se sirven en tabernas de toda la isla, siempre acompañados de aceite de oliva local. Este producto es tan importante en la cultura de Creta que muchas fincas organizan visitas para conocer el proceso de elaboración y catar diferentes variedades. Entre playas espectaculares, rutas de montaña, pueblos con encanto y tesoros arqueológicos, Creta ofrece planes para todos los perfiles de viajero.

¿Preparado para disfrutar de las 3 islas griegas que hoy hemos conocido un poco más en profundidad? Tanto si buscas un viaje romántico, unas vacaciones llenas de fiesta o una escapada en la que combinar playas paradisíacas, historia y naturaleza, Santorini, Mykonos y Creta reúnen todo lo que hace especiales a las islas griegas: aguas transparentes, pueblos blancos, gastronomía mediterránea y puestas de sol que se quedan grabadas para siempre.