Alicante ya tiene en su poder el testigo oficial de The Ocean Race. La ciudad acogió el pasado sábado en Lorient el relevo de la competición, que arrancará su próxima edición desde el puerto de salida alicantino el 17 de enero. Tras la conclusión de la primera edición de la regata transatlántica, el concejal de Presidencia, Antonio Peral, recibió la bandera de la prueba y el simbólico ‘Nature’s Baton’, un gesto que confirma la condición de Alicante como puerto de salida de la vuelta al mundo a vela.
La cuenta atrás ya está en marcha. Con apenas tres meses por delante, la organización ultima los preparativos para una salida que promete ser histórica, con la etapa inaugural más larga de la competición. La flota partirá hacia Auckland, Nueva Zelanda, en un recorrido de más de 14.000 millas náuticas que pondrá a prueba a los navegantes desde el primer día.
Relevo en Lorient: bandera y testigo de la naturaleza
El acto tuvo lugar en la ciudad francesa, donde The Ocean Race Atlantic cerró su primera edición. Antonio Peral recogió de manos de la delegada del Ayuntamiento de Lorient, Caroline Olange, el testigo de la naturaleza, un objeto que forma parte de la iniciativa Relay for Nature. Este símbolo recorre las etapas de la regata entre regatistas, científicos y líderes para reclamar una mayor protección de los océanos. Peral destacó que ‘es un orgullo’ para Alicante recibir este legado y subrayó los valores de esfuerzo y superación que representa la competición.

Una etapa inicial de récord
La edición de 2027 tendrá un comienzo excepcional. Los barcos deberán cubrir 14.000 millas hasta Auckland, una distancia nunca antes vista en la salida de la regata. Este primer tramo, que atravesará el Mediterráneo, el Atlántico, el Índico y el Pacífico, durará más de un mes. La ruta completa incluye paradas en Brasil, Estados Unidos, Portugal y el Mar Rojo, lo que convierte a la prueba en un auténtico desafío planetario. Alicante se sitúa así en el centro de la actualidad náutica internacional.

Impacto económico y social en Alicante
La relación entre Alicante y The Ocean Race viene de lejos. Desde 2008, la ciudad ha sido sede de la salida, y los datos de la edición de 2023 lo confirman: más de 300.000 visitas, alrededor de 1.100 puestos de trabajo y un impacto mediático que superó los 72 millones de euros. Estas cifras, dadas a conocer por el alcalde Luis Barcala en mayo, evidencian el valor de la competición para la economía local y su proyección global. El evento no solo atrae a aficionados a la vela, sino que dinamiza sectores como el turismo, la hostelería y los servicios.
La Atlantic deja un final ajustado en Lorient
La regata que ha servido de antesala también dio mucho de qué hablar. La victoria en la primera edición de The Ocean Race Atlantic fue para el equipo United by The Ocean, patroneado por Paul Milhat, que se impuso al 11th Hour Racing de Francesca Clapcich por menos de nueve minutos después de casi ocho días de navegación. El podio lo completaron el DMG MORI Global One de Kojiro Shiraishi, cuyos tripulantes recibieron sus medallas de manos de Antonio Peral, seguido de Team Malizia, Embrace the Challenge y MSIG Europe. Un cierre emocionante que deja el listón muy alto para la cita de enero.

Con el relevo ya completado, Alicante se prepara para vivir una nueva jornada histórica. La maquinaria está engrasada y la ciudad volverá a demostrar su capacidad para organizar un evento de primer nivel. La salida del 17 de enero no solo marcará el inicio de una carrera, sino también el refuerzo de un vínculo que genera riqueza, empleo y proyección internacional. Todo listo para que los océanos vuelvan a hablar desde Alicante.

