
Azamara Cruises ha decidido dar un golpe sobre la mesa con su nueva estrategia comercial, centrada en lo que ellos denominan la importancia de lo pequeño. Bajo el lema promocional que destaca que lo próximo más grande es precisamente lo reducido, la compañía quiere dejar claro que el verdadero valor hoy en día no reside en el tamaño del barco, sino en la capacidad de atracar en el corazón de las ciudades y quedarse el tiempo suficiente para empaparse de su cultura.
Esta apuesta por la cercanía y la profundidad en los viajes se traduce en una serie de programas que verán la luz en los próximos años. Desde colaboraciones con el mundo del golf hasta expediciones terrestres que permiten bajar del barco durante varias jornadas, la naviera está redefiniendo cómo viajar por el mundo sin renunciar a las comodidades de un hotel boutique flotante que no para de evolucionar para adaptarse a los gustos de los cruceristas más exigentes.
Alianza estratégica con Premier Golf para 2028

Una de las novedades más llamativas es la asociación exclusiva con Premier Golf, una entidad de renombre en la organización de viajes de lujo deportivos. Este acuerdo cristalizará en 2028 con un ambicioso programa de 23 cruceros que tocarán puntos clave en Asia, Europa y Oceanía. Vaya por delante que los aficionados a este deporte están de enhorabuena, ya que podrán acceder a campos de reconocido prestigio internacional como el Real Club Valderrama en España o el espectacular Kingsbarns Golf Links en Escocia.
La experiencia no se limita solo a bajar a tierra y jugar unos hoyos. Cada una de estas travesías contará con la presencia de un profesional de la PGA a bordo para asesorar a los huéspedes. Además, se han organizado eventos sociales, charlas técnicas y celebraciones de bienvenida que permiten a los viajeros compartir su pasión por el green con otros entusiastas mientras navegan hacia destinos exóticos como Japón, Corea del Sur o Vietnam.
Exploración a fondo con las Overland Experiences

Para aquellos que sienten que unas horas en puerto no son suficientes para conocer un país, la naviera ha presentado su colección de experiencias terrestres para 2027. Este programa permite a los pasajeros abandonar el barco temporalmente para realizar incursiones de dos a cinco días en el interior del destino. Es una forma excelente de visitar lugares icónicos como los templos de Angkor Wat en Camboya o las impresionantes lagunas de Bora Bora, reincorporándose después al crucero en una escala posterior sin complicaciones.
Estas aventuras están totalmente coordinadas e incluyen desde los traslados y vuelos internos hasta el alojamiento en hoteles de alta gama. Además, la compañía ha confirmado su esperado regreso a Alaska tras siete años de ausencia. Los nuevos itinerarios por el Gran Norte combinarán la navegación por los glaciares con recorridos en tren y estancias en tierra por Alaska y el oeste de Canadá, lo que supone un valor añadido para quienes buscan naturaleza en estado puro.
Renovación de la flota y filosofía de destino
Todo este despliegue de nuevos productos viene acompañado de una actualización constante de sus cuatro barcos. El programa denominado Azamara Forward se encarga de que los espacios sociales, los restaurantes y las suites luzcan un aspecto renovado y moderno. No es moco de pavo, ya que la intención es que la vida a bordo sea tan gratificante como las excursiones, ofreciendo un servicio personalizado donde la tripulación reconoce a los huéspedes por su nombre, algo muy valorado según las últimas encuestas de satisfacción de la marca.
Los datos de mercado que maneja la naviera refuerzan esta dirección, indicando que una gran mayoría de los viajeros actuales priorizan el acceso a puertos poco transitados y las estancias prolongadas de más de diez horas. Con el concepto de inmersión total en el destino como bandera, se busca que el pasajero no sea un mero espectador, sino que pueda vivir las tradiciones locales y la gastronomía de cada región de una manera mucho más auténtica y pausada.
Con todo este abanico de propuestas, la operadora busca consolidar su posición en el sector de los cruceros de lujo de tamaño medio, alejándose de las masificaciones de los grandes buques. La suma de competiciones de golf en campos de élite, expediciones terrestres meticulosamente diseñadas y una flota que se mantiene a la vanguardia configura una oferta sólida para los próximos años. Al final, lo que se pretende es que el viajero regrese a casa sintiendo que ha conectado de verdad con cada lugar visitado, disfrutando de cada milla náutica a cuerpo de rey.