Baleària toma el control de operaciones clave de Armas Trasmediterránea

  • Acuerdos firmados y pendientes de Competencia: la compra requiere el visto bueno de la CNMC.
  • Alcance del pacto: gestión de 15 buques, integración de 1.500 empleados y rutas en Canarias, Alborán y parte del Estrecho.
  • Reparto en el Estrecho: DFDS se queda con la mayor parte; Baleària asume activos no traspasados.
  • Contexto financiero: Armas valorada en 403 millones (cierre 2023) y previsión de ebitda al alza.

Naviera Armas Trasmediterránea

Baleària ha alcanzado acuerdos vinculantes con los fondos propietarios de Armas Trasmediterránea para quedarse con sus operaciones principales en Canarias, el mar de Alborán y una parte del Estrecho que no ha sido transferida a la danesa DFDS. La operación no se hará efectiva hasta que reciba la autorización de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

El pacto contempla la gestión de 15 buques, la explotación de líneas marítimas estratégicas y la integración de 1.500 trabajadores de tierra y flota. Con este movimiento, Baleària refuerza su presencia en corredores clave mientras el regulador evalúa los efectos sobre la competencia.

Qué incluye la operación

Según las partes, Baleària asumirá la actividad de Naviera Armas en Canarias y Alborán, además de los tráficos del Estrecho que no pasaron a manos de DFDS. En la puja también se interesaron Boluda y Grimaldi, pero finalmente la oferta ganadora ha sido la de la naviera con sede en Dénia.

En términos económicos, los tráficos de Canarias, Canarias-Península, Alborán y Argelia generaron cerca de 420 millones de euros en 2024, mientras que las rutas incluidas del Estrecho aportaron alrededor de 66 millones el pasado ejercicio. Estas magnitudes ayudan a explicar la relevancia estratégica del acuerdo.

Flota, rutas y activos portuarios

La transacción comprende buques, terminales y concesiones necesarias para garantizar la continuidad operativa en las zonas donde Armas Trasmediterránea venía prestando servicio.

  • Buques principales que pasarían a Baleària: Volcán de Teno, Volcán de Tamadaba, Villa Tazacorte, Volcán de Tinamar, Volcán de Tindaya, Juan J Sister, Almariya y Volcán de Timanfaya.
  • Otros activos relevantes: terminales, oficinas y concesiones en La Esfinge, Tenerife, Arrecife, Puerto del Rosario, Cádiz, Melilla, Motril, Almería, La Palma, La Gomera, Valverde, Los Cristianos, Argelia y Nador, entre otros.
  • Activos del Estrecho comprometidos con Baleària: el buque Ciudad de Málaga y una concesión en Algeciras.

Por su parte, DFDS se queda con la mayor parte de la operativa del Estrecho, incluidos los buques Volcán de Tamasite y Villa de Agaete, además de concesiones y terminales en Algeciras, Ceuta y Tánger Med. Este reparto ordena el mapa competitivo del Estrecho mientras avanza el análisis regulatorio.

Un proceso moldeado por la reestructuración

La venta llega después de un proceso de reestructuración en el que los fondos JPMorgan, Barings, Cheyne Capital y Bain Capital tomaron el control mayoritario de Armas vía capitalización de deuda, con Houlihan Lokey como asesor. En 2021, una parte del negocio balear de Trasmediterránea ya había sido vendida a Grimaldi.

En el marco de esa reordenación, Abencys valoró el conjunto de Armas Trasmediterránea en 403 millones de euros con datos de cierre de 2023, ejercicio en el que registró un ebitda de 40 millones. La compañía proyecta alcanzar 50 millones de ebitda, lo que podría elevar la valoración definitiva si se confirman las previsiones.

Competencia, plazos y puntos de atención

La CNMC debe pronunciarse sobre la operación en un plazo estimado de tres a seis meses. Entre los focos del análisis figura el área de Alborán (enlaces entre Almería, Motril y Melilla), donde se evaluará la estructura competitiva resultante y las condiciones necesarias para proteger el interés general.

La compañía indica que las obligaciones de servicio público y la continuidad de las conexiones serán una prioridad, aspecto que el regulador suele ponderar junto a la preservación de la competencia efectiva en cada ruta.

Empleo, servicio y dimensión del grupo

El acuerdo incorpora a 1.500 profesionales de tierra y flota, un paso que Baleària vincula con su objetivo de estabilidad operativa y laboral en los territorios conectados. La empresa sostiene que la integración permitirá aprovechar sinergias y asegurar la regularidad de los enlaces.

Con esta compra, el grupo que lidera Adolfo Utor busca alcanzar la escala necesaria para competir en un mercado con grandes operadores internacionales, reforzando su rol como naviera local con capacidad para gestionar líneas de interés público.

Declaraciones y visión de las empresas

Desde Baleària, su presidente, Adolfo Utor, enmarca los acuerdos como una decisión estratégica que, si recibe el visto bueno regulatorio, permitirá a una naviera española rivalizar con grandes grupos transnacionales, recoger el legado de Trasmediterránea y Armas en Canarias y consolidar un proyecto competitivo a largo plazo.

Por parte de Armas Trasmediterránea, su CEO y presidente, Sergio Vélez, subraya que la operación culmina una etapa de transformación y abre un proyecto de mayor envergadura con nuevas oportunidades para empleados y colaboradores, tras un esfuerzo colectivo para recuperar el valor de la compañía.

El movimiento también cierra un ciclo de concentración en el sector en España, donde marcas históricas han cambiado de manos o han sido absorbidas, y sitúa a Baleària en una posición reforzada en Canarias y el norte de África.

Con la autorización de la CNMC aún pendiente, los acuerdos sientan las bases para que Baleària gestione 15 barcos, integre 1.500 trabajadores y opere rutas clave en Canarias, Alborán y una parte del Estrecho, mientras DFDS consolida su posición en esta última área; un rediseño del mapa naviero que aspira a ofrecer conexiones más estables y certidumbre para los usuarios y el empleo.