Canarias se prepara ante la posible llegada del crucero con hantavirus

  • España autoriza el atraque del MV Hondius en Canarias tras el rechazo de Cabo Verde, coordinado con OMS y ECDC.
  • El brote de hantavirus en el crucero deja al menos tres muertos, varios casos graves y 14 españoles a bordo.
  • Sanidad Exterior y las autoridades canarias activan protocolos de vigilancia, aislamiento y evacuación médica.
  • La OMS insiste en que el riesgo para la población general es muy bajo pese a la gravedad del virus en casos individuales.

Crucero con posible brote de hantavirus cerca de Canarias

Canarias se encuentra ya en fase de máxima preparación sanitaria ante la inminente llegada del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus que ha causado varias muertes durante una travesía por el Atlántico Sur. El barco, que partió de Ushuaia (Argentina) y tenía como destino final el archipiélago canario, ha sido rechazado por Cabo Verde y espera instrucciones definitivas para atracar en uno de los puertos de las islas.

Las autoridades españolas han decidido finalmente permitir el atraque en las Islas Canarias, en coordinación con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC). El objetivo es gestionar el brote bajo un protocolo estricto de seguridad, minimizar cualquier riesgo para la población y garantizar la atención adecuada a los pasajeros afectados.

Un crucero de expedición convertido en emergencia sanitaria

Barco de expedición afectado por brote de hantavirus

El MV Hondius, operado por la compañía neerlandesa Oceanwide Expeditions, es un crucero de lujo de tipo expedición que zarpó el pasado 20 de marzo desde Ushuaia, en el extremo sur de Argentina. El itinerario incluía escalas en la Antártida continental, las islas Malvinas, las Georgias del Sur, la isla del Ruiseñor, Tristán da Cunha, Santa Elena, Ascensión y Cabo Verde, antes de poner rumbo a Canarias.

A bordo viajan unas 149 personas de 23 nacionalidades, de las cuales 88 son pasajeros y 61 forman parte de la tripulación. El Ministerio de Sanidad ha confirmado que entre ellos hay 14 españoles, 13 como pasajeros y uno como tripulante, que permanecen aislados de forma preventiva y, por ahora, sin síntomas compatibles con hantavirus.

Durante la travesía se detectaron varios casos graves de infección respiratoria. El primer afectado fue un pasajero de unos 70 años que enfermó de forma repentina entre Ushuaia y la isla de Santa Elena, con fiebre, dolor de cabeza, molestias abdominales y diarrea. El hombre falleció a bordo y su cuerpo fue desembarcado en Santa Elena el 24 de abril.

Días después, su esposa, de 69 años, se descompensó cuando hacía escala en el aeropuerto de Johannesburgo para regresar a Países Bajos. Fue trasladada a un hospital cercano y acabó falleciendo poco después. Paralelamente, un ciudadano británico de edad similar enfermó gravemente durante la ruta hacia la isla de Ascensión y tuvo que ser evacuado a un centro privado en Sandton (Johannesburgo), donde permanece en cuidados intensivos con diagnóstico confirmado de hantavirus.

A esta cadena de casos se suma la muerte a bordo de un tercer pasajero, de nacionalidad alemana, el 2 de mayo, con la causa de fallecimiento aún por determinar, y dos tripulantes -uno británico y otro neerlandés- con síntomas respiratorios agudos que requieren atención médica urgente. En total, la OMS habla de al menos seis a siete personas afectadas, con tres fallecidos y varios enfermos graves.

Rechazo de Cabo Verde y bloqueo frente a la costa africana

Crucero fondeado frente a la costa africana

El MV Hondius llegó a aguas próximas a Cabo Verde y solicitó hacer escala en el puerto de Praia. Sin embargo, el Gobierno caboverdiano decidió denegar la entrada por motivos de “seguridad pública nacional”, tras una evaluación técnica y epidemiológica basada en el principio de precaución y en el Reglamento Sanitario Internacional.

Desde entonces, el crucero permanece fondeado frente a la costa caboverdiana, sin posibilidad de desembarcar pasajeros. Las autoridades de Cabo Verde han permitido únicamente la intervención de equipos médicos para evaluar los casos graves, pero han descartado acoger la gestión integral del brote por falta de capacidad para realizar un examen sanitario, epidemiológico y ambiental en profundidad.

La OMS ha coordinado con Sudáfrica, Cabo Verde y los países de origen de los afectados la evacuación médica de los casos más graves. Parte de los pasajeros enfermos o en situación de alto riesgo serán trasladados a Países Bajos y Alemania en aviones medicalizados, mientras que un caso crítico ya está siendo tratado en una UCI sudafricana.

Mientras tanto, la empresa operadora mantiene al resto de viajeros confinados a bordo, aplicando medidas de aislamiento, protocolos de higiene estrictos y seguimiento médico. Según relata uno de los pasajeros, se ha limitado el uso de espacios interiores, se fomenta la distancia interpersonal, el uso de mascarillas y se ofrece la posibilidad de recibir la comida en los camarotes para reducir al máximo el contacto cercano.

España acepta el atraque en Canarias y diseña el protocolo

Preparativos sanitarios en Canarias por un crucero con hantavirus

Ante la negativa de Cabo Verde y la situación cada vez más delicada a bordo, la OMS planteó a España que asumiera la recepción del crucero en las Islas Canarias. Tras varias jornadas de análisis, el Ministerio de Sanidad ha decidido autorizar el atraque en el archipiélago en los próximos días, previsiblemente en un puerto de Gran Canaria o Tenerife, aunque el lugar exacto se comunicará una vez cerrado el protocolo.

Sanidad Exterior, dependiente de la Delegación del Gobierno en Canarias, mantiene abiertas las vías de coordinación con la Subdirección General de Sanidad Exterior, el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), la OMS y el ECDC. El objetivo es definir con precisión cómo se realizará el desembarque, qué pacientes serán evacuados previamente en Cabo Verde y cómo se gestionará la repatriación de los pasajeros a sus países.

El Ministerio ha explicado que el ECDC está llevando a cabo un examen exhaustivo del barco para determinar qué personas deben ser evacuadas con urgencia desde Cabo Verde y quiénes pueden continuar viaje hacia Canarias en condiciones seguras. El médico del buque, que se encuentra en estado grave, será trasladado directamente a Canarias en un avión medicalizado.

Una vez en las islas, tripulación y pasajeros serán evaluados de forma individual, atendidos según sus necesidades clínicas y posteriormente derivados a sus lugares de origen. El traslado se hará en medios de transporte especiales y en circuitos sanitarios separados, con el fin de evitar cualquier contacto con la población local y proteger al personal sanitario.

Desde el Gobierno central se subraya que España tiene una “obligación moral y legal” de prestar ayuda, especialmente teniendo en cuenta la presencia de ciudadanos españoles a bordo y la proximidad geográfica de Canarias al punto donde se encuentra fondeado el buque.

Canarias, entre la preocupación y la confianza en su capacidad sanitaria

La posible llegada del MV Hondius ha generado cierta inquietud en el archipiélago, donde el Ejecutivo autonómico llegó a manifestar públicamente sus reservas. El presidente canario, Fernando Clavijo, defendió inicialmente que “el barco debe ser atendido donde está” y reclamó a la OMS “justificaciones claras” si se decidía el atraque en puertos canarios.

Pese a esas reticencias, el Gobierno de Canarias reconoce que el archipiélago cuenta con infraestructura hospitalaria y experiencia en emergencias sanitarias suficiente para afrontar una situación de este tipo, siempre que se apliquen los protocolos acordados con la OMS y el Estado. En Tenerife, por ejemplo, se han identificado ya instalaciones que podrían adaptarse para atender casos de enfermedades transmisibles bajo aislamiento estricto.

El Servicio Canario de Salud y los equipos de epidemiología trabajan codo con codo con Sanidad Exterior para definir los circuitos de traslado, ingreso y seguimiento de los posibles pacientes. La idea que se maneja es mantener la cuarentena a bordo para la mayoría y trasladar únicamente a tierra a quienes desarrollen síntomas compatibles con el hantavirus o precisen atención hospitalaria.

Las autoridades insisten en un mensaje de calma hacia la ciudadanía: el riesgo de transmisión comunitaria es muy bajo, y la gestión del brote se realizará en entornos controlados, con personal especializado y equipos de protección adecuados. De hecho, la OMS ha reiterado que no ve motivo de alarma para la población general.

Qué es el hantavirus y cómo se transmite

Los hantavirus son una familia de virus de origen zoonótico, es decir, que se transmiten principalmente de animales a personas. Su reservorio natural son distintos tipos de roedores, sobre todo ratas y ratones, que eliminan el virus a través de la orina, las heces y la saliva.

El contagio humano suele producirse al inhalar partículas microscópicas procedentes de estos excrementos en espacios cerrados o poco ventilados, o al consumir alimentos contaminados. También es posible infectarse por contacto directo con los animales o con su material biológico. La mayoría de los casos descritos en el mundo se relacionan con entornos rurales, áreas boscosas o viviendas y almacenes con presencia de roedores.

La transmisión de persona a persona es, en general, muy poco frecuente. Solo una variante sudamericana, el virus Andes, ha demostrado capacidad para propagarse entre humanos, y aun así requiere un contacto muy estrecho y prolongado, como el que podría darse entre convivientes en el mismo domicilio o en parejas que comparten un espacio reducido.

En América predominan variantes capaces de causar el llamado síndrome pulmonar por hantavirus (SPH), con una mortalidad que puede superar el 40 % en algunos brotes. En Europa circulan otros serotipos, como Puumala y Dobrava, asociados a cuadros renales y, por lo general, de menor gravedad, aunque tampoco están exentos de riesgos.

Según datos recientes, en la Región de las Américas se han notificado cientos de casos de SPH en los últimos meses, con una letalidad cercana al 25-30 %. En el continente europeo, la enfermedad se presenta de forma más esporádica y no se han documentado hasta ahora cadenas significativas de transmisión entre personas.

Síntomas, gravedad y tratamiento disponible

El periodo de incubación del hantavirus puede variar entre una y seis o siete semanas, dependiendo de la variante implicada. En los primeros días, el cuadro clínico resulta bastante inespecífico y puede confundirse con una gripe fuerte: fiebre alta, dolor de cabeza, malestar general, dolores musculares, náuseas, vómitos y, en ocasiones, diarrea o dolor abdominal.

Cuando la infección progresa hacia un síndrome pulmonar, la persona puede empezar a tener dificultad respiratoria, sensación de falta de aire, tos y, en fases más graves, un fallo cardiopulmonar que exige ingreso inmediato en una UCI. En otras variantes el virus provoca fiebre hemorrágica con afectación renal, con síntomas como dolor lumbar, disminución de la cantidad de orina, alteraciones en la tensión arterial y, en algunos casos, hemorragias.

Especialistas en epidemiología han destacado que, aunque hay casos leves o incluso asintomáticos, una proporción significativa de personas infectadas puede desarrollar cuadros muy graves e incluso mortales. Algunos expertos sitúan alrededor del 40 % el porcentaje de afectados que pueden llegar a sufrir complicaciones serias si no se diagnostican y tratan a tiempo.

Actualmente, no existe un tratamiento específico ni una vacuna comercial ampliamente disponible contra el hantavirus. El abordaje se basa en el soporte intensivo: control de la función respiratoria, vigilancia hemodinámica, administración de oxígeno y, cuando es necesario, ventilación mecánica en unidades de cuidados intensivos.

La clave está en la detección temprana y el aislamiento de los casos sospechosos, junto con la vigilancia activa de los contactos más estrechos durante el periodo de incubación estimado. Además, se recomiendan medidas rigurosas de higiene y ventilación de espacios potencialmente contaminados para reducir la exposición al virus.

Medidas de prevención y protocolos a bordo del crucero

En el contexto del MV Hondius, las autoridades sanitarias y la propia naviera han puesto en marcha un paquete de medidas preventivas muy estrictas. Los casos sospechosos han sido aislados en sus camarotes o evacuados a centros hospitalarios de referencia, mientras que el resto de pasajeros permanece en una especie de cuarentena a bordo.

Se han reforzado los protocolos de limpieza y desinfección, especialmente en zonas comunes, pasillos y comedores, y se ha insistido en la importancia del lavado frecuente de manos, el uso de mascarillas en espacios interiores y la reducción de las aglomeraciones. La ventilación de las áreas cerradas se ha mejorado al máximo posible, teniendo en cuenta las características del buque.

Los equipos médicos del barco, junto con especialistas externos, realizan un seguimiento diario del estado de salud de todos los ocupantes, registrando la aparición de fiebre u otros síntomas respiratorios. Cualquier cambio clínico relevante activa un protocolo que puede incluir pruebas diagnósticas específicas, aislamiento reforzado y eventual evacuación.

La hipótesis principal que manejan los expertos es que el contagio se produjo durante alguna de las escalas en zonas donde el virus es endémico, bien por exposición ambiental o por contacto con roedores. No obstante, no se descarta que exista algún grado de transmisión a bordo, ya sea por roedores presentes en la nave o, en un escenario más excepcional, por contagio entre personas en situaciones de convivencia muy estrecha.

La OMS, el Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles sudafricano y laboratorios de referencia como el Instituto Pasteur de Dakar colaboran en el análisis de muestras y en el rastreo de contactos para esclarecer el origen del brote y evitar que se generen nuevas cadenas de transmisión.

Riesgo para la población general y lecciones para Europa

Tanto la oficina europea de la OMS como el Ministerio de Sanidad español coinciden en que, con los datos conocidos hasta la fecha, el riesgo para la población general en España y en Europa es muy bajo. La enfermedad no se transmite con facilidad entre humanos y requiere circunstancias muy específicas para que se produzca un contagio de persona a persona.

En el caso concreto de Canarias, los especialistas recalcan que los posibles pacientes se manejarán en entornos hospitalarios cerrados, con equipos formados en el tratamiento de enfermedades transmisibles, por lo que la probabilidad de que el virus se extienda fuera de esos circuitos es prácticamente nula. No se contempla que los pasajeros desembarquen libremente ni que tengan contacto con la población local.

La situación ha servido, no obstante, para poner a prueba los mecanismos de coordinación internacional en materia de salud pública. La respuesta conjunta de la OMS, el ECDC, los ministerios de Sanidad de los países implicados y las autoridades portuarias muestra cómo se aplican en la práctica los protocolos del Reglamento Sanitario Internacional ante un brote en plena ruta marítima.

También se reabre el debate sobre los controles de salud y de plagas en buques internacionales, especialmente en aquellos que realizan rutas de expedición por zonas remotas y con fauna silvestre potencialmente portadora de patógenos emergentes. Este tipo de incidentes podrían llevar a reforzar la vigilancia, la formación de las tripulaciones y las medidas preventivas antes, durante y después de cada viaje.

Con el MV Hondius aún fondeado frente a Cabo Verde y a la espera de completar las evacuaciones médicas urgentes, Canarias se prepara para recibir a un crucero que ha pasado de ser un viaje de aventura por el Atlántico a un desafío sanitario internacional. Las próximas jornadas serán clave para culminar el atraque, evaluar caso por caso a los pasajeros y cerrar un episodio que, pese a la gravedad del virus en determinados pacientes, se gestiona bajo protocolos muy estrictos y con un riesgo mínimo para la población canaria y europea.

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