Crucero fluvial por Rusia, un recorrido por hermosas ciudades y paisajes

Crucero fluvial

Unos amigos acaban de volver de un crucero por Rusia, y han quedado tan encantados que me han contagiado su alegría y no puedo hacer otra cosa que compartirla. Su viaje a bordo del Anabella Princess, ha sido un recorrido a través de los canales, embalses, lagos y ríos que unen las capitales rusas.

Además de disfrutar de la comodidad y el placer de navegar disfrutaron de las históricas ciudades de San Petersburgo y Moscú, así como por los impresionantes paisajes de los lagos Ladoga y Onega, del río Volga.

El viaje comenzó dese Moscú, donde ya el primer día les hicieron una visita panorámica de la capital rusa desde un autobús. Luego tuvieron unas horas libres para caminar por ella. El día siguiente se dedicó a una visita al Kremlin, y por la tarde tiempo libre. Esa noche ya cenaron en el barco y tras pasar la noche a bordo salieron con destino a Uglich, donde llegaron tras el almuerzo.

Tras un paseo por esta hermosa e histórica ciudad, con guía incluido regresaron al barco, para cenar y dirigirse a Goritsy, famosa por el conjunto arquitectónico del monasterio femenino de la Resurrección del siglo XVI.

A la mañana siguiente pusieron rumbo hacia Kizhi, una hermosa  isla de gran influencia finlandesa donde pudieron visitar su museo al aire libre, y admirar iglesias, capillas, saunas rusas, viviendas, graneros y muchas otras construcciones entre ellas el símbolo del museo.

Al otro día tocó llegar hasta Mandrogui/Svirstroy, navegando por el lago Ladoga y el Onega a través del río Svir. Llegada a Mandrogui, donde les dieron un tradicional almuerzo ruso que mis amigos no olvidarán en décadas. Tras el mismo regresaron al barco y continuación pusieron rumbo a San Petersburgo.  Aquella noche se celebró el cocktail de despidida con el capitán.

Por la mañana desayuno a bordo, visita panorámica a San Petersburgo, la que llaman laVenecia del Norte, y recorrido por sus calles. Tuvieron la tarde libre tras una apretada agenda de visitas y tras pasar la noche a bordo se prepararon para la visita al Ermitage. Resto del día libre para realizar excursiones opcionales o visitar la ciudad por su cuenta.  Mis amigos decidieron descansar y preparar las cosas para volver a España, pero sé que les hubiese encantado quedarse mucho más tiempo.


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