David Herrera ha dejado la presidencia de Norwegian Cruise Line con efectos a 20 de agosto de 2025, según consta en un escrito oficial, mientras Harry Sommer, actual presidente y consejero delegado de Norwegian Cruise Line Holdings (NCLH), se hace cargo de la marca de forma interina.
La compañía ha enmarcado la salida como un cambio estratégico de liderazgo, sin detallar motivos, y ha activado una búsqueda sólida para el relevo, apoyada por una firma líder de búsqueda de ejecutivos, tras comunicar el movimiento en un documento presentado ante la SEC.
Cambio en la cúpula de NCL
De manera provisional, Sommer concentrará la gestión diaria de la naviera mientras avanza el proceso de sustitución; el directivo ha subrayado que NCL atraviesa un momento clave en su casi seis décadas de historia y que la marca seguirá enfocada en su hoja de ruta estratégica y objetivos de 2026.

Durante la interinidad, NCL pretende mantener la continuidad operativa y capitalizar las oportunidades comerciales identificadas por su equipo directivo, según el posicionamiento compartido por la compañía.
Trayectoria de David J. Herrera
Herrera ha estado vinculado a NCL y NCLH desde 2012, etapa en la que ocupó distintos puestos de liderazgo (finanzas, estrategia, desarrollo corporativo y mercado chino), fue responsable de ventas y marketing al consumidor a partir de 2021 y asumió la presidencia de la marca en 2023.
Antes de su carrera en cruceros, aportó experiencia financiera como fundador de Eastside Financial Group y desempeñó funciones en Sanford C. Bernstein y Goldman Sachs; también prestó servicio en la Guardia Nacional en varios estados de EE. UU.
Logros y decisiones bajo su mandato
En su etapa al frente de la marca, Herrera supervisó el lanzamiento de los dos buques más recientes: Norwegian Viva (2023) y Norwegian Aqua (2025), hitos que reafirmaron la renovación de la flota y la propuesta de producto de la compañía.
Asimismo, impulsó la inversión en la isla privada de la naviera en Bahamas, Great Stirrup Cay, donde está prevista la apertura de un parque acuático con 19 toboganes y otras mejoras que comenzarán a desplegarse a lo largo del año.
En la vertiente de itinerarios, su gestión incluyó ajustes de programación que supusieron cancelar temporadas en destinos como Sudamérica y África para reposicionar barcos en puertos base tradicionales de Estados Unidos.
Próximos pasos de la naviera
NCLH ha confirmado que llevará a cabo una búsqueda «robusta» del nuevo presidente de NCL con el apoyo de una firma de headhunting, mientras Sommer asume el día a día de la marca.
En paralelo, la compañía mantiene una cartera de crecimiento con siete nuevos buques programados entre 2026 y 2036, que incluye más unidades de la línea Prima y un nuevo diseño de aproximadamente 225.000 toneladas cuyo debut está previsto entre 2030 y 2036, con capacidad superior a 5.100 pasajeros.
La estrategia también abarca la continuidad de las mejoras en Great Stirrup Cay y un refuerzo de la presencia en el Caribe, pilares con los que la naviera considera estar bien posicionada para un crecimiento significativo.
El movimiento supone un relevo ordenado en la presidencia de NCL: sale Herrera tras una década de contribuciones a la compañía y entra Sommer de forma temporal, en un contexto de inversiones en flota, producto y destinos privados que marcará el próximo capítulo de la marca.