
DespuĂ©s de mĂĄs de un siglo de debates, bocetos tĂ©cnicos y algĂșn que otro parĂłn administrativo que parecĂa definitivo, Noruega ha dado el carpetazo final a las dudas y se prepara para levantar una de las obras de ingenierĂa mĂĄs espectaculares de Europa. Se trata del Stad Ship Tunnel, una infraestructura que perforarĂĄ la roca de la penĂnsula de Stadlandet para permitir que barcos de gran tonelaje, desde cruceros hasta cargueros, atraviesen una montaña por dentro en lugar de jugarse el tipo rodeando una costa conocida por su extrema peligrosidad.
Esta zona del litoral noruego no es ninguna broma para los marineros, ya que el mar de Stadhavet es famoso por registrar condiciones climatolĂłgicas dantescas durante casi un tercio del año. Con corrientes impredecibles y olas que pueden alcanzar los 30 metros de altura, no son pocos los capitanes que se ven obligados a esperar dĂas fondeados hasta que el tiempo amaina. Por eso, este atajo subterrĂĄneo no es solo un capricho estĂ©tico para atraer turistas, sino una necesidad logĂstica de primer orden para garantizar la seguridad en el mar.
Dimensiones de vértigo para un paso sin precedentes

Para que nos hagamos una idea de la magnitud de la obra, el tĂșnel tendrĂĄ una longitud de unos 1,7 kilĂłmetros, aunque si contamos las estructuras de acceso sumergidas la cifra se estira hasta los 2,2 kilĂłmetros. Lo mĂĄs impresionante es su secciĂłn transversal, diseñada para que buques de hasta 16.000 o incluso 17.500 toneladas puedan pasar sin rozar las paredes. Con unos 36 metros de anchura y 50 metros de altura total, el espacio libre desde el nivel del agua hasta el techo serĂĄ de 33 metros, lo que permite el trĂĄnsito de los famosos cruceros de la ruta costera Hurtigruten o los modernos buques de la flota Havila.
El proceso de construcciĂłn serĂĄ una autĂ©ntica batalla contra el granito noruego. Se estima que los ingenieros tendrĂĄn que extraer y gestionar cerca de tres millones de metros cĂșbicos de roca sĂłlida mediante tĂ©cnicas de perforaciĂłn y voladura controlada. Gran parte de este material sobrante no se desperdiciarĂĄ, ya que el plan es reutilizarlo para crear nuevas infraestructuras locales, como carreteras o cimientos para zonas industriales cercanas, lo que le da un toque de economĂa circular a este mastodĂłntico proyecto.
El fin de las pesadillas en el Cabo Stad

Navegar por la penĂnsula de Stad es, para muchos profesionales, un autĂ©ntico quebradero de cabeza que ha causado mĂĄs de una treintena de vĂctimas desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Al no haber islas que frenen el embate del ocĂ©ano, el mar golpea con una fuerza bruta que detiene el trĂĄfico marĂtimo unos 100 dĂas al año. Esto supone un problema de tela marinera para la industria pesquera, especialmente para los exportadores de salmĂłn, que no pueden permitirse que el pescado fresco se quede varado esperando a que el temporal pase.
Al ofrecer una ruta protegida, el tĂșnel permitirĂĄ que la navegaciĂłn sea mucho mĂĄs predecible y puntual. Los barcos tardarĂĄn apenas 10 minutos en completar el trayecto por el interior de la montaña, manteniendo una velocidad constante de unos ocho nudos. Esta mejora en la predictibilidad de las rutas es mĂșsica para los oĂdos de las empresas logĂsticas, que podrĂĄn ajustar sus horarios sin depender de si el cielo decide ponerse de color gris oscuro o no.
Una inversión titånica tras años de idas y venidas

Llevar a cabo una obra de este calibre no sale precisamente barato y el camino administrativo ha sido un camino de rosas lleno de espinas. El presupuesto ha ido engordando con el paso de los años debido al encarecimiento de los materiales, situĂĄndose actualmente en los 8.600 millones de coronas noruegas, lo que equivale a unos 720-780 millones de euros segĂșn el tipo de cambio. De hecho, el gobierno noruego llegĂł a plantearse suspenderlo hace apenas unos meses por los altos costes, pero la presiĂłn de la industria y los partidos de la oposiciĂłn consiguiĂł rescatar la partida presupuestaria en el Parlamento.
En la carrera por llevarse el contrato principal estĂĄn compitiendo pesos pesados del sector de la construcciĂłn en Europa, incluyendo empresas como la francesa Eiffage GĂ©nie Civil y consorcios donde participa la sueca Skanska. Una vez que se adjudique el contrato y se pase el periodo de posibles reclamaciones, la idea es que las mĂĄquinas empiecen a rugir a principios de 2027. Si no surgen nuevos imprevistos geolĂłgicos o econĂłmicos, los primeros barcos podrĂan estar cruzando la montaña allĂĄ por el año 2031 o 2032.
Medio ambiente y futuro logĂstico

MĂĄs allĂĄ de la seguridad, el Stad Ship Tunnel tiene una vertiente ecolĂłgica que no conviene pasar por alto. Al evitar que los barcos tengan que dar rodeos enormes o quedarse con los motores al ralentĂ esperando a que pase una tormenta, se calcula que el consumo de combustible y las emisiones de CO2 podrĂan reducirse hasta en un 60% en este tramo. Es un paso importante para que el transporte marĂtimo en el norte de Europa sea un poco mĂĄs limpio y eficiente, alineĂĄndose con las polĂticas verdes que imperan en el continente.
Por otro lado, el impacto en el turismo va a ser brutal. No todos los dĂas uno puede presumir de haber atravesado una montaña a bordo de un crucero con todas las comodidades. El diseño de las entradas del tĂșnel, firmado por el prestigioso estudio de arquitectura SnĂžhetta, busca que la infraestructura se integre de forma natural en el paisaje de acantilados, convirtiendo las bocas del tĂșnel en un nuevo punto de interĂ©s para los viajeros que buscan experiencias fuera de lo comĂșn en los fiordos.

La puesta en marcha de esta infraestructura supondrĂĄ un antes y un despuĂ©s para la costa oeste noruega, resolviendo un cuello de botella histĂłrico que ha frenado el desarrollo regional durante dĂ©cadas. Gracias a la combinaciĂłn de tecnologĂa de excavaciĂłn avanzada y una firme voluntad polĂtica, el tĂșnel de Stad permitirĂĄ que el transporte de mercancĂas y pasajeros deje de estar a merced de las inclemencias del mar de Stadhavet, ofreciendo una alternativa segura, sostenible y arquitectĂłnicamente icĂłnica que se convertirĂĄ, sin duda, en un referente mundial de la ingenierĂa civil una vez inaugurada en la prĂłxima dĂ©cada.