
El puerto mexicano de Manzanillo ha vuelto a recibir la visita del crucero Royal Princess, uno de los buques de pasajeros más impresionantes que recalan de forma periódica en esta terminal del Pacífico. Su nueva escala, que se suma a un historial creciente de arribos en la zona, consolida al municipio colimense como parada fija en las rutas internacionales de cruceros.
La llegada de este navío, considerado entre los tres barcos de mayor tamaño que han atracado en Manzanillo, refuerza la posición del puerto dentro de los circuitos turísticos del Pacífico y deja ver el interés sostenido de las navieras por este destino, que combina infraestructura portuaria, oferta turística y seguridad para las operaciones.
Un gigante del mar entre los mayores que han visitado Manzanillo
Con algo más de 330 metros de eslora, el Royal Princess se sitúa tan solo un peldaño por debajo de otros colosos que han llegado a Manzanillo, como el Norwegian Bliss y el Norwegian Encore, que superan ligeramente los 333 metros. Pese a esta leve diferencia, su presencia en la dársena colimense supone un hito por dimensiones y capacidad.
Este barco forma parte de la flota de Princess Cruises, una de las navieras de referencia en el sector de los cruceros internacionales. Su diseño está orientado a ofrecer una experiencia vacacional completa, con una combinación de alojamiento, restauración, ocio y servicios que lo sitúan en la gama alta del mercado.
Uno de los elementos más llamativos del buque es la pasarela de cristal SeaWalk, una estructura que sobresale del casco y permite a los pasajeros caminar sobre una superficie transparente que se asoma directamente al mar. Esta atracción se ha convertido en uno de los iconos del Royal Princess y un reclamo habitual para quienes se embarcan en sus itinerarios.
El barco dispone de más de 1.400 camarotes con balcón, lo que facilita que buena parte de los viajeros disfruten de vistas directas al océano durante todo el trayecto. Esta configuración refuerza el atractivo de las escalas en puertos como Manzanillo, donde los pasajeros pueden observar el entorno costero incluso antes de desembarcar.
Además, el Royal Princess ofrece el conocido espectáculo «Movies Under the Stars» (Películas bajo las estrellas), una propuesta de cine al aire libre en cubierta que se ha convertido en una de las experiencias más características de la compañía. Este tipo de servicios contribuye a diferenciar el producto de la naviera dentro de un mercado cada vez más competitivo.
Escala clave de la temporada 2025-2026 en Manzanillo
En la actual temporada de cruceros 2025-2026, el Royal Princess ha recalado en Manzanillo como octavo barco que llega al puerto dentro del calendario oficial. La Subsecretaría de Turismo del Gobierno del Estado de Colima ha confirmado que este arribo se enmarca en una programación que busca mantener un flujo constante de cruceros durante todo el periodo.
El crucero llegó al puerto colimense un viernes 12 de diciembre, atracando a primera hora de la mañana, alrededor de las 7:00 horas, y permaneciendo en la terminal hasta media tarde, aproximadamente las 16:00. Este margen de tiempo permite a miles de pasajeros recorrer la ciudad y contratar distintos servicios turísticos antes de que el buque retome su travesía.
A bordo del Royal Princess viajaban en esta ocasión unos 3.300 pasajeros, acompañados por cerca de 1.320 tripulantes. La combinación de turistas y personal de servicio representa un volumen considerable de visitantes temporales para un solo día, con un impacto directo en la actividad comercial de la ciudad.
El itinerario que incluye Manzanillo forma parte de un viaje de 14 días por Baja California y el Mar de Cortés. El crucero tiene su origen en Long Beach, en Los Ángeles (California, Estados Unidos), y llega a Manzanillo procedente de Puerto Vallarta, para posteriormente continuar hacia Mazatlán, en el estado de Sinaloa, siguiendo una ruta clásica del Pacífico mexicano.
En este recorrido, Manzanillo se configura como el segundo puerto que visita el Royal Princess dentro de su calendario de escalas y también como el segundo destino mexicano que pisa en la travesía. Esta posición en la ruta le otorga al puerto colimense un papel relevante en la experiencia global de los cruceristas.
Impacto económico y proyección turística para Manzanillo
La llegada regular de barcos de este tamaño supone una derrama económica significativa para el municipio. Cada escala implica un aumento puntual de la demanda de servicios, que se deja notar en sectores como la restauración, el comercio local, las excursiones organizadas, las empresas de transporte y los prestadores de servicios turísticos.
Para muchos negocios de la zona, el día de arribo de un crucero como el Royal Princess se traduce en un incremento notable en las ventas y en la contratación de servicios, lo que ayuda a dinamizar la economía local y a mantener empleos directos e indirectos vinculados a la actividad turística.
Este flujo de visitantes también beneficia a guías turísticos, artesanos y pequeños comercios, que encuentran en el turismo de cruceros una oportunidad para mostrar sus productos y su trabajo a un público internacional. Manzanillo aprovecha así la llegada de estos buques para reforzar su oferta de experiencias culturales, gastronómicas y de ocio.
Las autoridades estatales y municipales destacan que la presencia continuada del Royal Princess y de otros cruceros internacionales reafirma la confianza de las navieras en Manzanillo y en el estado de Colima como destinos seguros y competitivos. Este respaldo se interpreta como un indicador de estabilidad y de buen funcionamiento de la infraestructura portuaria.
El Gobierno del Estado de Colima, encabezado por la actual administración, ha subrayado su intención de seguir impulsando la actividad turística vinculada al mar, entendiendo el turismo de cruceros como un complemento clave de otros segmentos, desde el turismo de sol y playa hasta el turismo de naturaleza o de negocios.
Relación consolidada entre el Royal Princess y el puerto colimense
La escala más reciente del Royal Princess no es un hecho aislado, sino un nuevo capítulo dentro de una relación que se remonta al menos a octubre de 2019, fecha en la que el buque debutó en el puerto de Manzanillo. A partir de entonces, el barco ha mantenido una presencia recurrente en los calendarios de arribos.
De acuerdo con los datos difundidos por las autoridades, el Royal Princess suele realizar al menos una escala anual en Manzanillo, integrando esta parada en distintas temporadas y rutas. Esta recurrencia ha contribuido a que la población y los sectores económicos del municipio se familiaricen con la dinámica de los cruceros.
La navegación regular de este buque ha permitido, además, que el puerto vaya ajustando sus operativas de atención a grandes embarcaciones, optimizando tiempos de atraque, desembarco y embarque de pasajeros, y coordinación con los diferentes cuerpos de seguridad, migración y aduanas.
En paralelo, las instituciones turísticas locales han aprovechado estos años para ampliar y organizar mejor la oferta de excursiones, visitas guiadas y experiencias de corta duración adaptadas al horario limitado de las escalas. Se busca así que el pasajero que dispone de unas horas en tierra pueda conocer lo más representativo de Manzanillo.
Este contexto ha ido consolidando la imagen de Manzanillo como un puerto preparado para cruceros de gran tamaño, algo que puede influir positivamente en las decisiones de programación de otras compañías interesadas en incorporar la ciudad a sus recorridos por el Pacífico oriental.
La nueva escala del Royal Princess en Manzanillo vuelve a poner de relieve el peso que este puerto del Pacífico está adquiriendo en las rutas de cruceros internacionales: un buque de más de 330 metros de eslora, con miles de pasajeros y tripulantes, que recala regularmente desde 2019, genera un impacto económico directo en comercios y servicios locales y consolida al municipio como una parada estratégica dentro de los itinerarios por Baja California y el Mar de Cortés.