Como hemos ido señalando a través de varios artículos, el mercado chino, en el sector cruceros, es el gran mercado a conquistar y ellos mismos también lo consideran así, de ahí que comience a funcionar la primera compañía de cruceros china con el barco Glory of the Sea, un hito que marca el inicio de una nueva etapa para los viajeros del país y que otras navieras diseñan barcos exclusivos para el mercado chino.
El buque Glory of the Sea —a veces citado como Glory of the Seas—, al que se va a someter a una exhaustiva reforma, tiene una capacidad para 1.400 cruceristas, un tamaño perfecto para itinerarios regionales con alta rotación y experiencias muy adaptadas al público local, similares a las del Costa Venezia.
Glory of the Sea: características y adaptación al viajero chino
Este barco se construyó pensando en el gusto occidental y la reforma a la que se someterá es para transformarlo al gusto del mercado chino, redecorándolo y reconfigurando usos. Por ejemplo, la sala de lectura y biblioteca se convertirá en una sala de entretenimiento para jugar a las cartas o al mahjong, y la galería comercial se ampliará para ofrecer más variedad de productos con enfoque duty free y marcas de interés en China, siguiendo ejemplos como las novedades del Norwegian Joy.
Además de los cambios estéticos, la actualización apunta a optimizar flujos de pasajeros, crear espacios para grupos familiares y mejorar la oferta gastronómica con platos regionales y menús pensados para paladares locales, siguiendo estrategias similares a las planteadas en Francia para el mercado chino. Este rediseño refuerza la apuesta por una experiencia a bordo muy culturalizada, sin perder estándares internacionales.
Taihu Cruise: ambición y crecimiento desde Shanghái
La nueva compañía se llama Taihu Cruise y operará desde el puerto de Shanghái, uno de los hubs de cruceros más dinámicos de Asia donde MSC abrió oficina en Shanghái. El director de la misma ha confirmado que se está negociando la compra de un segundo barco. Esta compañía pretende alcanzar en un horizonte plurianual unos 2.100 millones de dólares, con el objetivo de reinvertir y sumar entre cinco y seis buques adicionales, consolidando una flota enfocada al mercado doméstico y regional.
El plan de despliegue contempla itinerarios cortos y medios por el noreste de Asia, con salidas frecuentes desde Shanghái, alta estacionalidad y experiencias temáticas que combinen ocio, compras y gastronomía, elementos clave en el perfil del crucerista chino (incluyendo escalas como un crucero por Tianjin).
Impulso industrial: alianzas, nuevos astilleros y el papel de CSSC
En otro orden de cosas, la Shanghai Waigaoqiao Shipbuilding Co. Ltd., compañía asociada con la multinacional Carnival, ha anunciado la construcción de un gran buque de cruceros con apoyo técnico de los astilleros italianos Fincantieri, ejemplo más del auge de la construcción naval en China. El diseño incorporará elementos tradicionales chinos y un presupuesto en torno a 1.000 millones de dólares, apuntando a estándares de lujo para el mercado local.
Este impulso industrial se materializa también en la alianza entre la Corporación Estatal de Construcción Naval de China (CSSC) y Carnival, que ha dado lugar a Adora Cruises. Su primer gran buque construido en el país, conocido como Adora Magic City, es un megacrucero de aproximadamente 135.500 toneladas, con 323 metros de eslora y capacidad para 5.246 pasajeros, concebido como ciudad flotante con 14 cubiertas de alojamiento y ocio.
A bordo destaca una cobertura tecnológica de última generación (incluida 5G), una zona comercial duty free de gran tamaño, y espacios icónicos como el teatro Metropol con aforo de 1.000 personas, una cervecería a bordo que abastece a varios bares y un área infantil con parque acuático con tres toboganes, centro de realidad virtual y jardín de cuerdas. La ambientación exterior y temática interior se inspira en la cultura de Shanghái y en motivos artísticos de Dunhuang, con referencias a la Ruta de la Seda.
Tras completar exhaustivas pruebas de mar y atraque (navegación, propulsión, combustible, lastre y maniobrabilidad), el buque adopta a Shanghái como puerto base y opera rutas a Japón y el Sudeste Asiático, sumándose al despliegue del Mediterranea. Con ello, China se sitúa junto a Italia, Francia, Alemania y Finlandia entre los países que construyen activamente grandes cruceros, y avanza hacia dominar las llamadas “tres joyas” de la industria naval: portaaviones, grandes cruceros y buques de GNL.
Shanghái como puerto base y destino del viaje
Shanghái ofrece una mezcla singular de modernidad y tradición: el Bund con sus edificios históricos frente al skyline de Pudong, y el Jardín Yuyuan como refugio clásico en pleno centro. La cocina local —desde dim sum hasta sopas de fideos— completa una experiencia urbana perfecta para cruceristas que embarcan o desembarcan en la ciudad.
Perspectivas de demanda del crucero en China
Las previsiones del sector apuntan a que millones de viajeros chinos —en torno a 4,5 millones— elegirán pasar sus vacaciones a bordo de un crucero, con una tendencia de crecimiento que podría multiplicarse varias veces en los años posteriores. Este potencial respalda la estrategia de adaptar barcos al gusto local, invertir en infraestructura portuaria y desarrollar productos pensados para el pasajero chino.
La combinación de una oferta a bordo cuidadosamente culturalizada —como la del Glory of the Sea—, la capacidad industrial de astilleros nacionales y las alianzas con actores globales está configurando a China como uno de los polos de referencia en cruceros. Todo indica que la apuesta por Shanghái como hub, el desarrollo de naves icónicas como Adora Magic City y la visión de Taihu Cruise para escalar flota consolidan un escenario en el que el mercado local no solo crece, sino que gana protagonismo a nivel mundial.