Matthew Wright se lanza a la vuelta al mundo en solitario desde A Illa de Arousa

  • El médico australiano Matthew Wright zarpará este domingo 30 de agosto desde A Illa de Arousa a las 12:00 horas.
  • El 'Agitator', un velero de 11 metros, recorrerá 27.000 millas náuticas en unos 8 meses sin escalas ni ayuda.
  • La travesía incluirá pasos por los cabos Buena Esperanza, Leeuwin y Hornos, con 21 cañonazos de despedida.
  • El proyecto cuenta con el patrocinio del Concello y la Escola Dorna, y se podrá seguir en tiempo real en agitator.gal.

Vuelta al mundo en solitario desde A Illa de Arousa

El próximo domingo, 30 de agosto, el médico australiano Matthew Wright tiene previsto zarpar desde el puerto de O Xufre, en A Illa de Arousa (Pontevedra), para emprender una vuelta al mundo en solitario sin escalas ni asistencia. La salida está programada para las 12:00 horas, momento en el que izará velas en su velero ‘Agitator’. La despedida incluirá 21 cañonazos, el máximo honor de la tradición naval, y un buen número de embarcaciones que escoltarán al navegante durante sus primeras millas.

La travesía, que se prolongará durante aproximadamente ocho meses y recorrerá más de 27.000 millas náuticas (unos 50.000 kilómetros), llevará a Wright por los tres grandes cabos –Buena Esperanza, Leeuwin y Hornos– y por los mares australes, considerados entre los más hostiles del planeta. El navegante afrontará el reto a bordo de un velero de apenas 11 metros de eslora, el Agitator, un Rustler 36 diseñado para soportar condiciones extremas.

Una aventura largamente soñada

Wright, de 56 años, es médico de urgencias en Adelaida y lleva más de tres décadas soñando con dar la vuelta al mundo. En su juventud no lo hizo por falta de dinero y luego llegaron los hijos; sin embargo, su experiencia en urgencias le ha hecho valorar que no puede esperar más. “A menudo me encuentro con personas que planeaban hacer cosas a los 65 o 70, pero antes sufren un problema de salud. Soy muy consciente de ello y creo que este es un momento excelente para lanzarme”, ha explicado en una entrevista con EFE. La elección de A Illa de Arousa no es casual; un amigo residente en Sanxenxo le recomendó la zona, que define como “un sitio magnífico para navegar” y con un entorno “precioso”. Además, disfruta del Albariño y del marisco.

La relación del australiano con Galicia se remonta a hace cinco años, cuando llegó con su barco y lo dejó amarrado en el puerto. En 2022 intentó participar en la Golden Globe Race, la mítica regata en solitario, pero un problema de salud se lo impidió. Ahora, en lugar de competir, ha decidido emprender su propio desafío, independiente de la competición. La edición de este año, que parte de Les Sables-d’Olonne en septiembre con 18 barcos, ya no le interesa; él prefiere hacerlo desde A Illa.

Preparación del velero Agitator

Un barco reformado para mares extremos

El Agitator ha sido sometido a numerosas modificaciones para aumentar su seguridad. Se ha construido un mamparo estanco en la proa para evitar inundaciones en caso de colisión, las literas disponen de cinturones de seguridad, se han instalado escalones en el timón para acceder a la parte sumergida y la electrónica va protegida en compartimentos estancos. Además, cuenta con dos pilotos automáticos de viento (un Aries y un Hydrovane) que le permitirán mantener el rumbo sin depender de electricidad. El sistema Hydrovane incluye un timón independiente, lo que sirve como gobierno de emergencia.

También se ha reforzado el casco y se ha dotado al barco de sistemas de navegación redundantes, incluyendo GPS aunque Wright asegura que es capaz de orientarse con sextante y con el sol y las estrellas. La seguridad personal es otra prioridad; el navegante dormirá sujeto con un cinturón y llevará un cofre estanco para proteger sus dispositivos electrónicos. La despensa combinará conservas gallegas, latas y comida liofilizada, y para el agua dispondrá de una potabilizadora además de un caldero para recoger agua de lluvia.

El velero Agitator durante su preparación

Rumbo hacia los mares más peligrosos

La parte más crítica de la circunnavegación llegará cuando el Agitator entre en el Océano Austral, entre los 40 y los 60 grados de latitud sur. Allí se encuentran los “Cuarenta Rugientes” y los “Furiosos Cincuenta”, con vientos sostenidos de 30 a 50 nudos y olas que pueden superar los 15 metros. El Cabo de Hornos, a 56 grados sur, es uno de los puntos más temidos por sus tormentas, bajas temperaturas y aislamiento. Más al sur, los “Sesenta Aulladores” son aún más extremos, con riesgo de hielo.

Además del clima, el mayor peligro es el cansancio acumulado. Después de semanas durmiendo muy poco, es fácil cometer errores en maniobras o reparaciones. Wright tendrá que descansar en intervalos muy cortos, a veces de solo veinte minutos. Para llevar mejor la soledad, ha cargado el barco de libros y audiolibros. “La voz humana es muy reconfortante cuando estás ahí fuera solo”, ha confesado. También tiene previsto enviar mensajes cortos siempre que sea posible para actualizar su estado.

Ruta de la vuelta al mundo en solitario

Seguimiento en tiempo real y apoyo institucional

La evolución de la travesía se podrá seguir a través de la página web agitator.gal, donde se actualizarán los datos de posicionamiento y los mensajes que Wright envíe. El velero está equipado con un sistema de transmisión continua. Al final de la aventura está previsto realizar un documental para promocionar el evento, con imágenes grabadas con dos cámaras GoPro y un dron que solo se podrá utilizar con vientos suaves.

El proyecto cuenta con el patrocinio del Concello de A Illa de Arousa y de la Escola de Navegación Tradicional Dorna, que quieren proyectar la imagen de la isla como destino turístico de calidad. Un rótulo en cada costado del barco llevará el nombre de la isla: “Dende A Illa de Arousa” y “Ata A Illa de Arousa”. La organización ha pedido a las embarcaciones que acompañen al navegante que mantengan la distancia de seguridad para no interferir en sus maniobras.

Apoyo de las embarcaciones en la salida

La salida será un evento público y se espera una gran afluencia de vecinos y visitantes. El puerto de O Xufre ha preparado un operativo especial para la ocasión. Además, este martes se celebró una charla coloquio en el Centro de Interpretación da Conserva de A Illa, donde Wright explicó los detalles de su reto y respondió a las preguntas de los asistentes. El médico australiano ha destacado que la navegación en solitario es su “desafío definitivo” y que solo entre el 40% y el 60% de las personas que lo intentan logran completarlo.

En cuanto a la alimentación, además de las conservas y la comida liofilizada, llevará un caldero para recoger agua de lluvia si falla la potabilizadora. Su experiencia en urgencias le ha dado una visión particular sobre los riesgos: “El cansancio es el enemigo más traicionero, porque te hace cometer errores que en condiciones normales no cometerías”. La preparación física y mental ha sido intensa, pero Wright se muestra confiado en las capacidades del Agitator.

El velero Agitator en el mar

El proyecto no solo busca el reto personal, sino también promocionar A Illa de Arousa como un destino náutico de calidad. Esta iniciativa coincide con la identidad marinera de la localidad, y tanto el Concello como la Escola Dorna han expresado su orgullo por que Wright haya elegido este lugar como punto de partida y regreso. El seguimiento en tiempo real permitirá a los seguidores de todo el mundo vivir la aventura desde sus casas, con actualizaciones continuas de posición y noticias.

Durante los próximos meses, Wright tendrá que enfrentarse a condiciones extremas, a la soledad y a la incertidumbre. Sin embargo, su determinación y la preparación del barco le hacen afrontar esta aventura con optimismo. La vuelta al mundo en solitario sigue siendo una de las mayores proezas que un ser humano puede lograr, y Matthew Wright está a punto de escribir un nuevo capítulo en esta historia.

Matthew Wright en la cubierta del Agitator

Con esta expedición, Matthew Wright afronta uno de los mayores desafíos de la navegación oceánica. Según sus estimaciones, solo entre el 40% y el 60% de quienes lo intentan logran completarlo. Si todo sale según lo previsto, el Agitator regresará a A Illa de Arousa aproximadamente ocho meses después de su partida, y Wright ya ha anunciado cuál será su primera recompensa: unos mejillones al vapor. La aventura, que combina tradición, innovación y espíritu humano, quedará grabada en la historia de la navegación.

Regreso del velero a A Illa


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