Meliá abandona la gestión de 15 hoteles en Cuba por la presión de EE.UU. y la crisis energética

  • La hotelera mallorquina cesa de inmediato la operación de 15 activos vinculados al conglomerado militar cubano Gaesa.
  • El ultimátum de la administración estadounidense ha sido el detonante principal para evitar sanciones económicas internacionales.
  • La falta de combustible y el desplome de la demanda turística ya mantenían a gran parte de estos hoteles sin actividad real.
  • Otras grandes cadenas españolas como Iberostar también han iniciado un repliegue estratégico similar en la isla caribeña.

Meliá deja de operar hoteles en Cuba

Parece que el panorama turístico en el Caribe se está complicando por momentos para las empresas de nuestra tierra. La noticia ha saltado cuando Meliá Hotels International ha comunicado oficialmente que deja de gestionar 15 de sus establecimientos en Cuba, una decisión que entra en vigor de forma inmediata y que ha pillado a muchos por sorpresa, aunque se veía venir por el clima de tensión internacional que se respira últimamente.

La firma mallorquina ha movido ficha a través de su filial lusa, Ilha Bela, notificando este cambio de rumbo a la Comisión Nacional de los Mercados y Valores (CNMV). Lo que está ocurriendo no es moco de pavo, ya que supone un repliegue estratégico en un mercado donde la cadena siempre ha sido el referente indiscutible entre los operadores extranjeros, manteniendo una relación histórica muy estrecha con el archipiélago.

El peso de las sanciones estadounidenses y el factor Gaesa

Sanciones a hoteles en Cuba

El meollo de la cuestión reside en la compleja situación geopolítica y legal que rodea a la República de Cuba. El foco de conflicto principal es la relación con Gaesa, esa potente corporación controlada por el ejército cubano que tiene bajo su paraguas una parte importante de la infraestructura turística del país. Washington puso una fecha límite, el 5 de junio, para que las empresas internacionales cortaran sus vínculos comerciales con esta entidad si no querían enfrentarse a multas astronómicas.

Desde la directiva de Meliá han querido dejar claro que esta medida responde a un ejercicio de responsabilidad empresarial ante circunstancias que se escapan a su control. No es que quieran irse por gusto, sino que se han visto forzados por un entorno legal que pone en jaque la seguridad operativa y la viabilidad de su negocio bajo los estándares internacionales actuales. Vaya, que no han querido pillarse los dedos con las represalias que podrían venir desde el otro lado del charco.

A pesar de lo aparatoso que suena dejar de operar 15 hoteles de golpe, la compañía asegura que el golpe en sus cuentas será bastante moderado. Resulta que la mayoría de estos alojamientos ya estaban con la persiana bajada o funcionando a medio gas debido a la crisis energética que azota a la isla y a una demanda que no levanta cabeza, por lo que su aportación económica reciente era más bien escasa.

Listado de alojamientos afectados y nueva operativa

Lista de hoteles Meliá en Cuba

La lista de hoteles que pierden el sello de Meliá incluye algunos nombres muy conocidos para los viajeros españoles que suelen visitar la isla. Entre los establecimientos que dejan de prestar servicios de gestión y comercialización se encuentran el Gran Hotel Bristol en la Habana Vieja, el Innside Catedral Habana, el Meliá Las Dunas y varios resorts de las marcas Paradisus y Sol repartidos por Varadero y Cayo Santa María.

  • Gran Hotel Bristol Habana Vieja
  • Innside Catedral Habana
  • Meliá Buena Vista
  • Meliá Cayo Santa María
  • Meliá Jardines del Rey
  • Meliá Las Dunas
  • Meliá Península Varadero
  • Paradisus Los Cayos
  • Paradisus Princesa Mar
  • Paradisus Río de Oro
  • Paradisus Varadero
  • Sol Caribe Beach
  • Sol Cayo Santa María
  • Sol Río de Luna y Mares
  • Sol Varadero Beach

Para que la transición no sea un caos, se han puesto en marcha protocolos específicos destinados a que la desafiliación de estos activos sea lo más ordenada posible. El objetivo es que tanto los proveedores como los clientes que pudieran tener planes futuros estén informados de forma transparente, evitando así que el lío administrativo perjudique aún más la imagen de la marca en la región.

Un contexto energético y logístico crítico

Crisis energética en Cuba

No solo de política vive esta retirada; los problemas cotidianos en Cuba han pesado lo suyo. La escasez de combustible ha provocado un auténtico quebradero de cabeza logístico, dificultando desde el suministro de alimentos frescos hasta el funcionamiento de los generadores eléctricos en los resorts. Muchos vuelos directos han sido cancelados en los últimos meses, especialmente desde Canadá, que es el mercado que más turistas suele enviar a las playas cubanas.

En lo que respecta a las conexiones aéreas desde España, la situación también está un poco en vilo. Compañías como Iberia o Iberojet han ido ajustando sus rutas a la baja, dejando a Air Europa como el principal puente que todavía se mantiene firme entre la península y la isla. Esta falta de conectividad hace que mantener una operativa hotelera de gran volumen sea una tarea titánica y poco rentable ahora mismo.

Además, las cifras no engañan y muestran un deterioro notable del mercado turístico cubano. Durante los primeros meses de este año, la llegada de visitantes internacionales se ha desplomado más de un 50% en comparación con el ejercicio anterior. Con este panorama, era cuestión de tiempo que las grandes cadenas empezaran a replantearse si les salía a cuenta seguir manteniendo tantos frentes abiertos.

Reacción en los mercados y futuro del sector

Meliá en bolsa

Curiosamente, el anuncio no ha sentado nada mal en el parqué madrileño. Las acciones de Meliá incluso subieron ligeramente tras conocerse la noticia, lo que indica que los inversores ven con buenos ojos que la empresa reduzca su exposición a riesgos geopolíticos innecesarios. Al fin y al cabo, Cuba representaba ya una parte mínima del beneficio bruto de la cadena, por lo que soltar lastre parece una decisión financiera lógica.

Meliá no está sola en esta ‘espantada’. Hace apenas unos días, Iberostar también anunció que dejaba de operar 12 de sus hoteles en la isla por motivos muy parecidos. Otros grupos como Minor Hotels o Royalton ya habían iniciado su salida previamente, confirmando que estamos ante un cambio de tendencia generalizado donde las empresas españolas prefieren no jugársela ante la presión de la Casa Blanca.

Futuro del turismo en Cuba

Lo que estamos presenciando es un movimiento de ajedrez donde la seguridad jurídica y la viabilidad operativa han pesado más que la trayectoria histórica de estas marcas en el país caribeño. Meliá busca protegerse de posibles sanciones internacionales mientras intenta optimizar sus recursos en un momento donde gestionar hoteles en Cuba se ha convertido en un auténtico reto de supervivencia. El futuro de la presencia hotelera española en la región queda ahora marcado por la cautela y por cómo evolucione la relación entre Washington y La Habana en los próximos meses.


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