Vaya jarro de agua frĆa se han llevado en el sector turĆstico del Caribe tras conocerse los Ćŗltimos movimientos de Norwegian Cruise Line. La compaƱĆa ha tomado la drĆ”stica decisión de cancelar las operaciones del Norwegian Viva con base en San Juan de Puerto Rico, un movimiento que nadie se esperaba despuĆ©s de los grandes anuncios de expansión que se hicieron hace apenas unos meses. La noticia ha caĆdo como un plomo entre los agentes de viajes europeos que suelen comercializar estos itinerarios para el invierno.
A partir de finales de 2027, este flamante buque, que es uno de los mĆ”s modernos de la flota, dejarĆ” de realizar sus recorridos por las Antillas para reubicarse de forma definitiva en Miami. Desde allĆ, el barco se dedicarĆ” a realizar escapadas cortas hacia las Bahamas, lo que supone un cambio de estrategia total respecto a los cruceros de siete noches que estaban programados originalmente desde la capital puertorriqueƱa. Los viajeros que ya tenĆan sus vacaciones planeadas tendrĆ”n que ver ahora cómo se reorganizan sus planes.
Problemas logĆsticos y de atraque en los muelles de San Juan

La naviera ha sido bastante clara en sus comunicaciones a los clientes, achacando este cambio a la disponibilidad de los puertos de escala. Parece ser que cuadrar el calendario de atraques en San Juan se ha vuelto un autĆ©ntico quebradero de cabeza debido a los acuerdos preferenciales que tienen otras compaƱĆas. Aunque las autoridades portuarias locales intentaron ofrecer alternativas, como cambiar los dĆas de salida o utilizar otros muelles, no se ha llegado a un acuerdo que satisfaga las necesidades operativas del gigante de los cruceros.
Resulta llamativo que esto ocurra justo cuando se acaban de inaugurar mejoras en infraestructuras como el Muelle Panamericano 2 Oeste, con una inversión millonaria detrĆ”s. Sin embargo, la falta de coordinación entre los organismos pĆŗblicos y los gestores portuarios parece haber sido el detonante para que Norwegian decidiera que era mĆ”s sencillo llevarse su flamante barco a Florida que seguir lidiando con la burocracia y las limitaciones logĆsticas de la isla. Al final, el negocio manda y Miami siempre es un puerto seguro para llenar barcos de casi 4.000 pasajeros.
Impacto económico y alternativas para los viajeros

Las cifras que se manejan dan un poco de vértigo, ya que se estima que Puerto Rico dejarÔ de percibir una cantidad ingente de dinero. Solo el despliegue de los dos barcos de la clase Prima iba a generar unos 63 millones de dólares en impacto económico para la región. Ahora, con la salida del Viva, esas proyecciones se quedan en papel mojado, afectando no solo a los puertos, sino también a los hoteles que se benefician de las estancias previas y posteriores al crucero que suelen contratar muchos turistas europeos.
Para los que ya tenĆan el billete en la mano, la compaƱĆa ha habilitado dos vĆas principales. Por un lado, se puede solicitar el reembolso Ćntegro del dinero sin mayores complicaciones, y por otro, se ofrece la posibilidad de pasar la reserva al Norwegian Prima. Este barco es prĆ”cticamente idĆ©ntico al Viva y sĆ que mantendrĆ” sus rutas por el sur del Caribe, tocando puertos tan apetecibles como Barbados, Santa LucĆa o St. Kitts, por lo que el viaje soƱado aĆŗn puede salvarse si se elige esta opción.
Este ajuste de despliegue pone de relieve lo competitiva y delicada que es la industria de los cruceros actualmente. A pesar de los esfuerzos por modernizar las terminales, la competitividad de los puertos del Caribe depende totalmente de la agilidad operativa, y en este caso, la balanza se ha inclinado hacia Estados Unidos. El Norwegian Prima se queda solo defendiendo el fuerte en San Juan mientras el Viva buscarĆ” nuevos horizontes en aguas bahameƱas, dejando un sabor agridulce en la planificación turĆstica de la isla para las próximas temporadas.