No hay temporada de vacaciones que no aparezcan titulares en la prensa sobre el contagio de cientos de pasajeros del norovirus, al que algunos incluso llaman virus de los cruceros o bicho de los cruceros. El norovirus es un virus que suele afectar al estómago y los intestinos, causando gastroenteritis aguda. Sus síntomas más habituales son diarreas y vómitos, además de malestar general que en algunos casos puede llegar a provocar fiebre. Lo más común es que, en 1 o 2 días, la mayoría de las personas ya se encuentren mejor, siempre que se mantenga una correcta hidratación y ciertos cuidados básicos.
Pero ¿por qué se asocia el norovirus a los cruceros?
Bueno, en primer lugar porque son reportados de forma sistemática a las autoridades sanitarias. Es obligatorio que los funcionarios de salud hagan seguimiento a las enfermedades gastrointestinales que se presentan en los cruceros, por lo que cualquier brote que suceda se reporta mucho más rápidamente que muchos de los que ocurren en tierra firme. A esto hay que sumarle que convivir en un espacio cerrado y concurrido aumenta el contacto entre personas, especialmente en zonas como restaurantes bufé, pasamanos, ascensores y baños compartidos, lo que favorece la transmisión.
Qué es realmente el norovirus y por qué se propaga tanto en cruceros
No pretendo ser alarmista, pero hay algunas cosas que es bueno que se sepan sobre el norovirus. Se trata de un virus muy resistente en el ambiente, capaz de propagarse con una cantidad muy pequeña de partículas virales. Los expertos en salud pública explican que basta una dosis ínfima para desencadenar la infección, de modo que es fácil que se produzcan brotes en entornos cerrados y con alta densidad de personas, como barcos de crucero, residencias, colegios u hospitales.
Este virus se transmite principalmente por contacto directo con personas infectadas, por consumo de alimentos o agua contaminados y por el contacto con superficies donde haya quedado el virus depositado. En un crucero, esto incluye manijas de puertas, pasamanos, pulsadores de ascensor, pinzas de los bufés o cualquier objeto que muchas personas toquen con frecuencia y que no pueda limpiarse entre cada uso.
Este virus no se elimina por completo con los líquidos de limpieza hogareños, los geles hidroalcohólicos para manos, ni con muchos desinfectantes convencionales, aunque obviamente todo esto ayuda a mantener una higiene adecuada y a disminuir la carga viral. Para eliminar al norovirus de forma eficaz en un brote establecido se necesitan químicos desinfectantes específicos y protocolos de limpieza reforzados, como los que aplican las navieras cuando se declara un incidente a bordo.
Este virus llega a sobrevivir hasta 12 horas en superficies duras, y casi dos semanas en superficies suaves de tela. Si estuviera en agua estancada, puede sobrevivir incluso durante meses. Esta capacidad de permanencia explica por qué, pese a los intensos esfuerzos de limpieza, puede seguir habiendo contagios si no se controla bien la cadena de transmisión.

En cuanto a su nivel de contagio, como te decía antes, es muy alto. Algunos médicos explican que una mínima cantidad de vómito o materia fecal contaminada puede dispersar miles de partículas virales en el ambiente, suficientes para infectar a muchas personas si no se aplican de inmediato las medidas de higiene adecuadas. En un blog de medicina he leído que una gota de vómito de una persona enferma puede infectar a más de 100 personas; me parece exagerado y algo alarmista, pero ilustra hasta qué punto se considera un patógeno extremadamente contagioso.
Por qué se habla tanto de brotes de norovirus en cruceros

Aunque parece estar asociado a los cruceros, el norovirus no es un virus exclusivo de los barcos. De hecho, es una de las causas más frecuentes de brotes de vómitos y diarrea en todo el mundo, tanto en Estados Unidos como en Europa, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y otras autoridades sanitarias. Sin embargo, los cruceros se convierten en un escenario muy visible porque reúnen varias características:
- Pequeñas comunidades flotantes donde conviven miles de personas en un espacio reducido y compartido.
- Alta rotación de pasajeros que embarcan y desembarcan en diferentes puertos, procedentes de muchos lugares distintos.
- Actividades sociales intensas, con restaurantes bufé, espectáculos, piscinas, gimnasios y zonas comunes donde el contacto estrecho es habitual.
- Sistemas de vigilancia sanitaria muy estrictos, que obligan a reportar cualquier brote con rapidez.
Y es este rápido contagio donde radica que se activen los protocolos sanitarios a bordo tan pronto se detecte el primer caso. Las navieras que operan desde puertos controlados por los CDC y otros organismos similares deben seguir un plan de prevención y respuesta a brotes que incluye:
- Refuerzo inmediato de la limpieza y desinfección en zonas comunes y camarotes.
- Aislamiento de pasajeros y tripulantes enfermos en sus camarotes hasta que se resuelvan los síntomas.
- Recogida de muestras de heces y otras pruebas para confirmar el agente causante.
- Colaboración directa con los equipos de salud pública del puerto de llegada.
Los síntomas en su primer momento suelen ser vómitos, diarreas y malestar gastrointestinal capaces de aguarte el mejor crucero. El norovirus además puede causar gastroenteritis (intoxicación alimenticia), una inflamación del estómago y el intestino grueso que, aunque suele ser autolimitada, puede ser más delicada en personas mayores o con problemas de salud previos, sobre todo por el riesgo de deshidratación.
Lo más común es que, si se produce un brote de norovirus a bordo de un barco, este no provenga de la tripulación o del propio barco, sino que sea un pasajero o pasajera quien lo introduzca desde tierra. Esto se debe a que, por lo general, las medidas de higiene de los manipuladores de alimentos y del personal de cocina son excelentes y están sometidas a inspecciones constantes.
Experiencias reales a bordo: cómo actúan las tripulaciones

Fue en mi segundo crucero cuando escuché por primera vez la palabra Norovirus a bordo de un barco. En ese viaje vi cómo la tripulación del Celebrity Constellation se afanaba en limpiar hasta el último rincón y baldosa del barco; la causa fue que se había detectado a un pasajero con los primeros síntomas.
Veía cómo el personal limpiaba constantemente barandillas, mesas, ascensores y baños públicos, y cómo se intensificaba la presencia de dispensadores de desinfectante de manos en las entradas de los restaurantes y zonas de ocio. Aunque puede resultar llamativo para quien no lo ha vivido antes, forma parte de los protocolos preventivos estándar de las navieras modernas.
Es por ello que, en todos los barcos actuales, en las zonas de comidas o públicas se pueden localizar fácilmente expendedores de desinfectante líquido para limpiar nuestras manos. Las compañías también emiten anuncios por megafonía y carteles recordando la importancia de lavarse las manos con agua y jabón, especialmente antes de comer y después de usar el baño.
Cuáles son los síntomas del norovirus en cruceros
Aunque no presenta un cuadro sintomático grave en la mayoría de los casos, lo podríamos asimilar al de una gripe estomacal. Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Vómitos intensos, a veces de inicio brusco.
- Náuseas constantes y sensación de malestar gástrico.
- Diarreas acuosas, que pueden ser repetidas a lo largo del día.
- Calambres abdominales y dolor de estómago.
- Debilidad general y fatiga, con sensación de cuerpo cortado.
- En algunos casos, fiebre moderada y dolor muscular.
Raramente se presentan complicaciones graves en personas sanas, pero en viajeros de edad avanzada, niños pequeños o personas con enfermedades crónicas, el mayor riesgo es la deshidratación por pérdida de líquidos debido a las náuseas, los vómitos y la diarrea.
Qué hacer si notas los primeros síntomas del norovirus a bordo
Lo primero es rehidratarte bebiendo agua frecuentemente, en pequeños sorbos, y, si es posible, utilizando soluciones de rehidratación oral que ayudan a reponer sales y minerales. Evita el alcohol y las bebidas con demasiada cafeína, ya que pueden empeorar la deshidratación.
No dudes en visitar al médico a bordo en cuanto aparezcan los primeros síntomas. El personal médico de los cruceros está acostumbrado a manejar estos cuadros y cuenta con protocolos claros para actuar de forma rápida. Si estás contagiado, es muy posible que te pongan en cuarentena en tu camarote durante los próximos días, tanto para que te recuperes como para reducir el riesgo de transmisión al resto de pasajeros.
Los síntomas más intensos no suelen durar más de 48-60 horas. Durante este tiempo y en los días posteriores debes evitar manipular o tocar alimentos que otras personas puedan ingerir y reducir al máximo el contacto cercano con otras personas (besos, saludos con la mano, compartir cubiertos o vasos…).
Recuerda que aunque te sientas mejor, puedes seguir eliminando el virus durante un tiempo, así que es fundamental mantener una higiene de manos muy cuidadosa incluso después de desaparecer los síntomas.
Cómo prevenir el contagio del norovirus en un crucero
La manera más eficaz de prevenir el contagio es adoptar una serie de hábitos de higiene sencillos pero constantes durante todo el viaje:
- Lavarse frecuentemente las manos con agua y jabón, frotando bien durante al menos 20 segundos, especialmente después de usar el baño y antes de comer.
- Usar los dispensadores de desinfectante de manos situados en las entradas de los restaurantes y zonas comunes, como complemento al lavado (no como sustituto).
- Si se informa de la presencia del virus a bordo, evitar comidas crudas o poco cocinadas, especialmente mariscos, y extremar la precaución con bufés donde muchos pasajeros manipulan las mismas pinzas.
- Tratar de no tocar en exceso pasamanos, barandillas y manillas de puertas; si es inevitable, lavarse o desinfectarse las manos después.
- No compartir cubiertos, vasos, toallas o productos de higiene personal con otros viajeros.
Padecer el norovirus no es una señal de que las medidas higiénicas del barco hayan fallado, ya que aunque se siguen controles muy estrictos de seguridad alimenticia e higiénica a bordo, con miles de personas entrando y saliendo en los diversos puertos es prácticamente imposible controlar al cien por cien la introducción del virus desde tierra.
No obstante, las grandes empresas navieras, cuando se producen este tipo de brotes que afectan a un importante número de pasajeros y tripulación y que además obligan a la vuelta anticipada a puerto o a cambios de itinerario, suelen ofrecer algún tipo de indemnización o descuento para futuros cruceros, como gesto comercial y para compensar las molestias ocasionadas.
En mis muchos años viajando en cruceros solo una vez se dieron casos de norovirus a bordo y no llegó a afectarme, y esa es también la experiencia mayoritaria de los cruceristas: se trata de un riesgo que existe, pero que se mantiene bajo control gracias a protocolos estrictos y a la colaboración de los propios viajeros manteniendo una buena higiene personal.
¡Felices cruceros, y espero veros a bordo!
Jesús García
Editor Jefe
¿Dudas sobre Norovirus en cruceros?
Proximamente
Norovirus en cruceros – Qué es y cómo prevenirlo a bordo
Revisado: noviembre 2020
Autor:Jesús García para CruceroAdicto.com
Fuente y Fotos: CruceroAdicto.com
Cruceroadicto.com en YouTube
Este contenido pretende ofrecer una visión clara y actualizada sobre la asociación del norovirus con los cruceros, explicando qué es el virus, cómo se transmite, qué medidas aplican las navieras y qué puede hacer cada viajero para disfrutar de su travesía con la máxima tranquilidad posible, sin renunciar a la experiencia única que supone viajar en barco.


