Pensando en cruceros exóticos, de climas caribeños y mares aturquesados, me di cuenta que en nuestras propias aguas tenemos un destino que cumple con este requisito y al que muy pocas veces le prestamos atención. Sí, me estoy refiriendo a un crucero a la isla de Tenerife, un puerto, el de Santa Cruz de Tenerife, que sigue batiendo récord de pasajeros y escalas de grandes navieras, y no es para menos, ya que es un auténtico paraíso para los amantes del mar, la naturaleza y las excursiones organizadas.
Ahora que justo ha empezado la temporada alta, en el puerto de Santa Cruz ya han hecho escala dos gigantes: el Norwegian Epic y el Ventura, que llevaban cada uno 3.200 pasajeros, que han podido disfrutar del tiempo libre en la isla realizando distintas actividades. Una de las propuestas más interesantes son las excursiones a Garachico y Loro Parque, con una duración de entre 5 y 7 horas cada una, ideales tanto si viajas en pareja como si lo haces en familia.
Santa Cruz de Tenerife: punto de partida de tu crucero

Santa Cruz es la capital de Tenerife, la mayor de las ocho Islas Canarias. La ciudad combina el ambiente marinero del puerto con plazas amplias, arquitectura moderna y rincones tradicionales. Muy cerca de la terminal de cruceros se encuentra la Plaza de España, uno de los espacios urbanos más emblemáticos, perfecta para dar un paseo frente al mar y tomar el pulso a la ciudad.
Otros puntos de interés que puedes conocer antes o después de tu excursión son la Iglesia de San Francisco de Asís, una de las iglesias más representativas del casco histórico, y el llamativo Auditorio de Tenerife, de color blanco y con forma de ola gigante, que se ha convertido en un símbolo moderno de la isla. Pasear por esta zona te permite disfrutar de las vistas al puerto mientras contemplas una de las arquitecturas más singulares del archipiélago.
Desde Santa Cruz parten excursiones organizadas hacia Puerto de la Cruz y La Orotava, hacia el Parque Nacional del Teide y hacia el famoso Loro Parque, además de múltiples propuestas hacia Garachico e Icod de los Vinos. Esta combinación de mar, ciudad y naturaleza hace de Santa Cruz uno de los puertos base más importantes de Canarias.
Garachico e Icod de los Vinos: historia, volcanes y dragos milenarios

Si estás haciendo un crucero con escala en el Puerto de Santa Cruz tienes que ver Garachico, uno de los núcleos históricos más importantes de Canarias. Este antiguo puerto comercial conserva un encanto especial, marcado por la erupción volcánica que lo sepultó parcialmente y por su cuidada arquitectura canaria.
Si quieres saber que ver en Garachico, te doy los datos. Encontrarás 16 edificios declarados monumentos nacionales, 18 iglesias y edificios religiosos, un fuerte militar, 3 museos, 5 espacios naturales y dos miradores. A todo esto se suman sus calles empedradas, plazas tranquilas y las famosas piscinas naturales formadas por lava, donde muchos excursionistas se dan un baño si el tiempo lo permite.
Las excursiones de crucero suelen combinar Garachico con La Orotava o con Icod de los Vinos. En La Orotava puedes conocer un casco histórico de aire medieval, con casonas tradicionales como la Casa de los Balcones, construida en madera de pino en el siglo XVII y famosa por su patio canario interior y sus balconadas labradas. Además, es una excelente oportunidad para descubrir jardines y plazas donde se aprecia la vegetación subtropical del valle.
Sin duda, otra visita puede ser a Icod de los Vinos para contemplar su drago milenario, uno de los seres vivos más antiguos del planeta, al que se le calcula mil años. Este árbol, símbolo de Tenerife, se encuentra en un entorno ajardinado desde el que también se obtienen bonitas vistas del casco urbano y de la costa norte. Muchas excursiones incluyen tiempo para pasear por el pueblo y, si lo deseas, probar algunos productos locales.
Excursión al Teide y paisajes volcánicos de la isla
Además de la costa y los pueblos históricos, Tenerife ofrece un interior de paisajes espectaculares. Una de las excursiones más valoradas por los cruceristas es la visita al Parque Nacional de El Teide, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Desde la zona de Santa Cruz y La Laguna se suele ascender atravesando el Monte de La Esperanza, un bosque frondoso donde destacan los pinos canarios y miradores naturales.
Una vez se llega a la zona de Las Cañadas del Teide, el paisaje cambia por completo. El entorno volcánico, con coladas de lava solidificada y formaciones rocosas peculiares, crea una atmósfera casi lunar. En muchas rutas se incluye una parada para admirar el cráter del Teide desde los miradores habilitados, y un paseo por senderos señalizados que permiten apreciar la flora adaptada a la altitud.
Otro punto muy fotografiado es el Roque Cinchado, una formación geológica de silueta muy característica, frente a la que se suelen tomar fotos con el volcán al fondo. Esta excursión es perfecta si quieres complementar tu crucero con una experiencia de naturaleza y montaña sin alejarte demasiado del barco, ya que el acceso se realiza en autocar y el itinerario está diseñado para ajustarse a los horarios de escala.
Loro Parque y Puerto de la Cruz: la opción favorita para familias
Pero si estás haciendo un crucero en familia, casi seguro que tus hijos prefieren visitar el Loro Parque; esta es una propuesta típica de compañías como Costa Cruceros y otras grandes navieras. El parque se encuentra en el Puerto de la Cruz, en la costa norte de la isla, y es una de las atracciones más famosas de Canarias.
El Parque de los Loros, está en el mismo Puerto de la Cruz, y cada año recibe casi un millón de visitantes, que para nada se sienten decepcionados. A pesar del nombre no creas que sólo vas a encontrar loros, sino que en sus áreas protegidas hay muchas especies de hábitat subtropical, incluso tigres, gorilas, chimpancés, caimanes y cocodrilos, además de mamíferos marinos, peces y reptiles. Es también un centro de conservación de especies, por lo que muchas de las aves y animales que verás se encuentran en programas de protección.
Las excursiones de crucero al Loro Parque suelen incluir el traslado desde el puerto de Santa Cruz hasta Puerto de la Cruz, tiempo libre para recorrer las diferentes áreas temáticas y acceso a algunos de sus espectáculos de fauna. Los amantes de las aves disfrutan especialmente con la enorme colección de loros de colores y con los espacios donde se recrean hábitats tropicales. Esta excursión constituye un plan perfecto para pasar el día en familia, además de proporcionarte una experiencia inolvidable.
Las entradas al Loro Parque las puedes adquirir en la página del propio parque, y en muchos casos tu crucero puede reservártelas con antelación dentro del paquete de excursiones. Desde las 8:30 de la mañana puedes comenzar a disfrutar de un día completo de emociones, en el que mayores y pequeños se divertirán por igual, con zonas de descanso, restauración y tiendas de recuerdos.
Si después te apetece pasear por el Puerto de la Cruz, encontrarás un casco antiguo con calles peatonales, plazas junto al mar y un paseo marítimo animado. Aquí puedes sentarte en una cafetería a la orilla del océano, degustar la gastronomía local o acercarte a las playas de arena oscura y a las piscinas de agua salada diseñadas por César Manrique.
Un crucero cercano con sabor exótico
Las Islas Canarias se encuentran a una distancia considerable de la España peninsular, pero al bajar del barco en Tenerife, la isla más grande, sentirás que estás en otro mundo. La diversidad de sus paisajes, que van desde zonas casi desérticas hasta bosques frondosos y playas espectaculares, convierten cualquier escala en una pequeña aventura. Puedes refrescarte en piscinas naturales de agua salada, practicar snorkel o buceo en puntos como Tabaiba y saborear la cocina local en los restaurantes costeros.
En los bares y tascas cercanas al litoral es habitual acompañar la comida con un vaso de sangría o vinos canarios, y probar especialidades como el pan crujiente con almogrote, un queso duro local con sabor a tomate, ajo y pimentón. Todo esto sin perder de vista el barco atracado en el puerto, lo que transmite una sensación de libertad y comodidad muy característica de los cruceros.
Así que no creas que tienes que viajar tan lejos para encontrar paraísos, y es que en nuestro propio océano ya tenemos uno de esos lugares que el resto envidiaría tener. Combinando crucero a Tenerife desde el Puerto de la Cruz o Santa Cruz con excursiones bien organizadas, podrás descubrir ciudades históricas, volcanes, parques naturales y propuestas familiares únicas, aprovechando al máximo cada escala y cada día de navegación.