Cómo reaccionar en un incendio a bordo y prevenirlo paso a paso

  • La mayoría de incendios a bordo se originan por fallos de mantenimiento, errores humanos en cocina, combustible o sistemas eléctricos y falta de orden y limpieza.
  • Conocer las alarmas de incendio y evacuación, participar en los simulacros y seguir siempre las indicaciones de la tripulación es esencial para una respuesta rápida.
  • Si el fuego es controlable, se actúa con extintores y medios adecuados; si está extendido, la prioridad es la llamada de socorro y la evacuación segura.

incendio a bordo

El pasado 17 de agosto se produjo un incendio en el Caribbean Fantasy, a 5 km de la Costa de San Juan, en Puerto Rico. En ese momento los efectivos de la Policía y la Guardia Costera, además de la propia tripulación y las medidas de seguridad del barco se pusieron en marcha. Este tipo de sucesos ponen de relieve hasta qué punto un fuego en un barco puede propagarse con rapidez y comprometer la seguridad de pasajeros, tripulación y embarcación.

A raíz de esta noticia me ha parecido pertinente recordarte cuáles son las medidas que debes tomar si se inicia un incendio en un barco, tanto si viajas como pasajero en un gran crucero como si navegas en una pequeña embarcación de recreo.

Lo primero que debes saber es que ya antes de ponerlo a flote, en la propia construcción hay muchas medidas de seguridad contra el fuego como mamparas y materiales ignífugos, equipos autónomos de lucha contra el fuego, extintores portátiles y fijos, red de mangueras, alarmas de calor y de humo. Aparte de esto la tripulación tiene un entrenamiento específico para estos casos y hay un equipo de bomberos a bordo, preparado para actuar en coordinación con los servicios de salvamento marítimo.

Prevención de incendios a bordo y fuentes de riesgo más habituales

seguridad contra incendios en crucero

La mejor forma de protegerte es reducir al máximo las probabilidades de que se inicie un fuego. Según distintos organismos de salvamento marítimo, la mayoría de incendios a bordo se relacionan con un mal mantenimiento o errores humanos. Las principales fuentes de fuego en barcos de recreo y embarcaciones de pasaje suelen ser:

  • Cocina: fugas de gas, trapos o materiales cerca de los fogones, freír alimentos con abundante aceite (práctica nada recomendable a bordo) o dejar aparatos encendidos sin vigilancia.
  • Material inflamable mal estibado: pinturas, combustibles, aceites, grasas, disolventes, desodorantes, colonias u otros aerosoles situados cerca de una fuente de calor o de chispas.
  • Hábito de fumar: hacerlo dentro del buque, arrojar colillas al mar que puedan volver a bordo por el viento o cigarrillos mal apagados en cubiertas y zonas de descanso.
  • Motor y circuito eléctrico: recalentamiento del motor, fugas de combustible, trapos impregnados en carburante, fusibles inadecuados, cables recalentados o en mal estado, enchufes oxidados e instalaciones improvisadas.

Además, las normativas de protección contra incendios en embarcaciones exigen que el barco disponga de extintores certificados y en buen estado, sistemas de detección de incendios y gases combustibles, bombas de achique, baldes contra incendios ligeros y otros equipos de emergencia. Estos dispositivos deben estar instalados en cantidad, tipo y ubicación adecuados según la eslora, la potencia del motor y la presencia de espacios cerrados, y han de someterse a revisiones periódicas por empresas autorizadas.

No obstante, más allá de la normativa, la clave está en la prevención cotidiana: mantener limpio el compartimento del motor (sin grasa ni suciedad acumulada), evitar usarlo como almacén de pinturas o combustibles, revisar el sistema eléctrico y las baterías, comprobar las instalaciones de gas en la cocina y asegurarse de que todos los equipos manuales y automáticos contra incendios estén accesibles y operativos. Mantener una estiba correcta de materiales inflamables y señalizar las zonas de riesgo también reduce significativamente las probabilidades de incidentes.

Cómo reconocer y entender las alarmas de incendio en un barco

alarma de incendio en barco

Si descubres un incendio da la alarma, ¡no te enfrentes a él en solitario! Detectar el fuego a tiempo y avisar con rapidez puede marcar la diferencia entre un conato controlable y una emergencia mayor. La tripulación está entrenada para activar el plan de socorro, contención y extinción, pero el primer aviso suele depender de quien ve el humo o las llamas.

En los grandes buques, la alarma que indica incendio son 10 segundos de la campana seguidos de 10 segundos de la sirena del barco, así que si la escuchas permanece muy atento a las instrucciones de la tripulación. De forma paralela, un miembro designado del personal suele encargarse de realizar la llamada de socorro por radio en el canal internacional de emergencias y de comprobar que los sistemas contraincendios (detectores, alarmas, difusores de agua, sistemas fijos de extinción) estén actuando correctamente.

Si el incendio no pudiera llegar a controlarse, entonces sonaría la alarma para abandonar el barco. Esta señal se compone de 6 o más pitadas cortas seguidas de una pitada larga simultánea de la sirena del buque con la alarma general. En ese momento se activa el protocolo de evacuación y debes recordar todo lo aprendido en el simulacro en el que obligatoriamente debes haber participado el primer día: punto de reunión asignado, uso del chaleco salvavidas y comportamiento en las vías de evacuación.

Mientras la tripulación organiza las maniobras de salvamento, es habitual que se realicen acciones como detener el motor, arriar velas, cortar el gas y la energía eléctrica no esenciales para no alimentar el incendio y para garantizar que el barco conserve la flotabilidad y la maniobrabilidad mientras actúan los sistemas de extinción y las bombas de achique.

Cómo reaccionar en un incendio a bordo: actuación básica y autoprotección

Te paso algunos tips a tener en cuenta en cualquier incendio, de forma general no se aplicará agua en la extinción cuando el origen sea eléctrico, químico o afecte a combustibles líquidos, ya que puede empeorar la situación. Es fundamental actuar rápido pero sin perder la calma, evaluando con honestidad si el fuego es controlable con los medios del barco o si es necesario centrarse de inmediato en la evacuación y la llamada de socorro.

Si el incendio está en un lugar pequeño, como un camarote, debes situarte entre el fuego y la puerta para no quedar atrapado y asegurarte de tener siempre una vía de escape clara. Antes de abrir la puerta de una habitación en la que sospeches que hay un incendio, tócala con la palma de la mano: si está muy caliente, no la abras, ya que podría entrar aire fresco, alimentar las llamas y provocar una peligrosa deflagración hacia ti.

Un método eficaz para no respirar humo es taparnos la nariz y la boca con un pañuelo mojado o una prenda húmeda y avanzar lo más agachados posible, porque el aire respirable se concentra en las capas más bajas. Siempre que puedas, desplázate hacia cubierta al aire libre, ponte el chaleco salvavidas y mantente lejos del foco del incendio. Recuerda que la intoxicación por humo tóxico y la pérdida de visibilidad suelen ser más peligrosas incluso que las propias llamas.

Si el fuego es todavía pequeño y los responsables de la embarcación consideran que puede atacarse sin poneros en riesgo, utiliza los extintores dirigiendo el chorro a la base del fuego, no a las llamas. La carga del extintor tiene una duración limitada, por lo que conviene dosificarla y no disparar sin apuntar. En ciertos casos también se pueden emplear mantas ignífugas o baldes de agua (siempre que no se trate de un incendio eléctrico o de combustibles ligeros) para sofocar las llamas en sus primeros instantes.

En cambio, si el fuego está muy extendido, ha alcanzado la estructura del barco o no se ve claro al cien por cien que pueda controlarse, la prioridad pasa a ser avisar por radio, activar la señal de socorro, colocarse los chalecos salvavidas y preparar la evacuación en balsas o botes, abandonando la embarcación tan pronto como la tripulación lo indique. El barco es un bien material reemplazable, pero la vida de las personas no.

Para complementar la información que acabas de leer puedes pinchar aquí. Conocer los sistemas de prevención de incendios a bordo, participar en los simulacros, respetar siempre las indicaciones de la tripulación y mantener conductas responsables en cocina, zonas de fumadores y espacios técnicos es la mejor manera de que tus travesías sigan siendo una experiencia segura, agradable y sin incidentes relacionados con el fuego.


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