
La capital cántabra ha vivido una jornada intensa de actividad marítima con la coincidencia de dos embarcaciones de lujo en sus instalaciones. Este fenómeno, que ya empieza a ser habitual, ha traído consigo a un total de 845 pasajeros y 550 tripulantes, quienes han aprovechado la parada para sumergirse en la cultura y los paisajes de la zona.
El puerto se ha convertido en un punto clave para las rutas del norte, ofreciendo una logística sencilla que permite a los viajeros desembarcar directamente en el centro de la ciudad. Esta ventaja competitiva, sumada al atractivo natural de la bahía, está impulsando el interés de las navieras internacionales por incluir la escala santanderina en sus itinerarios.
Detalles de los buques y sus rutas
Uno de los protagonistas del día fue el Silver Spirit, de la compañía SilverSea, que atracó por primera vez en el muelle Almirante. Con una eslora de 211 metros y consignado por Noatum, el barco traía a bordo a unos 650 pasajeros, muchos de ellos estadounidenses, que llegaron procedentes de Vigo y partieron más tarde hacia Bilbao.
Para celebrar este debut, el presidente de la Autoridad Portuaria de Santander (APS), César Díaz, subió a bordo para hacer entrega de una placa conmemorativa y libros informativos sobre la región al capitán Kulas Tomasz Piotr. Este gesto busca estrechar lazos con las compañías que eligen el destino.
Por otro lado, el muelle de Maliaño 1-4 recibió al SH Diana, de la naviera Swan Hellenic. A pesar de ser una embarcación más compacta, con 125 metros de eslora, destaca por su tecnología de propulsión híbrida y sus instalaciones de lujo, como piscina infinita y spa. Este buque, que traía a 195 huéspedes, puso rumbo a Burdeos tras su estancia en la ciudad.
Impacto turístico y estrategia de futuro
La llegada de estos turistas no se limita al puerto, ya que muchos se han lanzado a explorar pueblos emblemáticos como Comillas, Santillana del Mar o Santoña, donde incluso visitaron fábricas de anchoas. Otros han preferido el ocio urbano, paseando por el Mercado de la Esperanza y disfrutando de la gastronomía local.
Este flujo de visitantes es el resultado de una estrategia conjunta entre la APS, el Ayuntamiento y el Gobierno de Cantabria bajo la firma Santander Cruise Deluxe. El objetivo es claro: convertir la ciudad en la parada de referencia para el turismo de lujo en el norte peninsular y lograr que haya movimiento turístico durante todo el año, no solo en verano.
La previsión para la presente temporada es sencillamente espectacular, ya que se espera la llegada de 38 barcos y más de 60.000 personas, similar a lo vivido en la temporada de cruceros récord en Tarragona. De hecho, la actividad no se detiene, pues ya están programadas nuevas dobles escalas para el próximo 27 de mayo con los buques World Voyager y Ventura.
La consolidación de Santander como puerto premium se apoya en una promoción constante en ferias internacionales y la creación de nuevas experiencias para los viajeros. Con el apoyo de la marca regional y la modernización de sus muelles, la ciudad está logrando que el sector de los cruceros sea un motor económico fundamental para los comercios y la hostelería de la zona.

