La naviera de lujo Silversea ha puesto en marcha su Grand Voyage Mediterranean 2026, una travesía de casi dos meses a bordo del Silver Spirit que une Lisboa con Atenas. El barco, que zarpó recientemente del puerto portugués, tiene previsto llegar a El Pireo el próximo 7 de noviembre tras recorrer las costas de una docena de países. Durante este tiempo, los pasajeros podrán desembarcar en 40 destinos distintos, lo que convierte esta singladura en uno de los itinerarios más completos que la compañía ha ofrecido en los últimos años.
El recorrido no se limita a los puertos más conocidos del Mediterráneo. Aunque hay escalas en Estambul, Dubrovnik, Casablanca o Barcelona, el barco también atraca en lugares menos habituales como Volos, Gythion, Kotor o Amalfi. Además, la naviera ha programado estancias nocturnas en Málaga, Livorno y Estambul para que los viajeros puedan disfrutar de las ciudades con más calma, algo poco frecuente en los cruceros convencionales. La ruta está dividida en cinco tramos que van desde la costa atlántica portuguesa hasta el Egeo, pasando por el estrecho de Gibraltar, la Riviera francesa, la costa dálmata y el Bósforo.
Un itinerario que combina grandes ciudades y rincones menos transitados
La travesía arranca en Lisboa y hace su primera parada destacada en Casablanca y Tánger, antes de cruzar el estrecho y atracar en Cádiz. Desde ahí, el Silver Spirit pone rumbo a Málaga, donde pasa la noche, para continuar hacia Valencia y Barcelona. Durante estos primeros días, los pasajeros tienen la oportunidad de participar en clases de cocina de tapas y degustaciones de vino de Jerez en una mansión del siglo XIX, o bien compartir una comida casera con una familia malagueña en pleno campo andaluz.
El segundo tramo lleva al barco desde Barcelona hasta Civitavecchia, el puerto de Roma. En este recorrido, la embarcación navega por el Mediterráneo occidental y la Riviera francesa con paradas en Palamós, Palma de Mallorca, Sète, Marsella y Montecarlo. La noche en Livorno permite después a los viajeros desplazarse a Florencia, donde se han organizado visitas privadas a la Galería de los Uffizi y a la Galería de la Academia fuera del horario habitual, algo que resulta casi imposible de conseguir por cuenta propia. En la zona de Porto Santo Stefano, también hay una excursión a la finca vitivinícola de la familia Antinori, cuya tradición vinícola se remonta a 1385.
El tercer tramo discurre por el sur de Italia, con paradas en Nápoles, Amalfi, Taormina y La Valeta, antes de cruzar el Adriático hacia Kotor, en Montenegro, y las ciudades croatas de Split, Zadar y Rovinj. El viaje termina su parte italiana en Fusina, el puerto de Venecia. Entre las experiencias más destacadas de este tramo figura la visita a la bodega Marisa Cuomo en Amalfi, cuyas cuevas fueron excavadas a mano en los acantilados de Furore, o la posibilidad de unirse a una experiencia gastronómica S.A.L.T. en las laderas del monte Etna, en Taormina.
Noches en tierra y eventos exclusivos en Florencia y Estambul
Los Grand Voyages de Silversea se caracterizan por ofrecer acceso privilegiado a la cultura local, y esta edición no es una excepción. Uno de los momentos más esperados es la velada privada en la Cisterna de Şerefiye, en Estambul, un espacio construido en el siglo V bajo el reinado del emperador Teodosio II. Allí, los huéspedes disfrutan de una cena y un concierto rodeados de columnas de mármol y bóvedas que se han conservado durante más de 1.600 años. La entrada se realiza fuera del horario de apertura al público, lo que garantiza una experiencia íntima en uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad.
En Florencia, la compañía ha diseñado un programa especial de dos días que incluye una visita a la Piazza dei Miracoli de Pisa, un almuerzo con vistas desde Piazzale Michelangelo y una cena en el hotel St. Regis. El segundo día comienza con un recorrido a pie por el centro histórico de Florencia y continúa con una tarde exclusiva en el Palazzo Pucci. Por la noche, los asistentes pueden contemplar el David de Miguel Ángel en la Galería de la Academia sin las multitudes habituales, una experiencia reservada únicamente para los pasajeros de este viaje.
El Silver Spirit estrena nuevos conceptos gastronómicos
Antes de iniciar este Grand Voyage, el Silver Spirit se sometió a una renovación integral que afectó tanto a los espacios públicos como a los interiores de los camarotes. La principal novedad se encuentra en la oferta culinaria, con la incorporación del programa S.A.L.T. (Sea And Land Taste), que ocupa tres espacios diferenciados a bordo. El S.A.L.T. Kitchen ofrece un menú que cambia según el puerto de escala y combina especialidades regionales con una selección de vinos locales. El S.A.L.T. Bar, por su parte, prepara cócteles y bebidas espirituosas inspiradas en cada destino, mientras que el S.A.L.T. Lab invita a los pasajeros a participar en clases de cocina prácticas basadas en técnicas y tradiciones del lugar que se está visitando.
Otra de las incorporaciones más llamativas es Riviera, un espacio al aire libre junto a la piscina que rinde homenaje a la época dorada de los viajes por el Mediterráneo. La propuesta gastronómica se centra en platos de la costa y pescados frescos, acompañados de vinos mediterráneos y cócteles artesanales. El diseño del lugar busca evocar la elegancia de los grandes transatlánticos de mediados del siglo pasado, pero con un enfoque contemporáneo. El barco, que fue construido en 2009, tiene capacidad para 636 pasajeros atendidos por una tripulación de 415 personas.
Próximos Grand Voyages hasta 2028
Silversea ya ha confirmado sus próximos grandes viajes más allá de esta edición. El Grand Voyage Mediterranean 2027 tendrá lugar a bordo del Silver Dawn y comenzará en Lisboa el 28 de septiembre de 2027, con una duración prevista de 60 días. Para 2028, la compañía ha programado el Grand Voyage Asia, a bordo del Silver Muse, que recorrerá el continente asiático durante 51 días, y el Grand Voyage South America, que se llevará a cabo en el Silver Ray. Estos itinerarios forman parte de la estrategia de la naviera para atraer a viajeros que buscan experiencias largas e inmersivas, en lugar de los cruceros tradicionales de una semana.
El precio de estas travesías no aparece en la comunicación oficial de la empresa, pero algunos datos permiten hacerse una idea. El Grand Voyage Mediterranean 2027, de 60 días en el Silver Dawn, tiene un precio de salida de 38.200 euros por persona con todo incluido. Por otro lado, el crucero de 15 días que parte de Atenas hacia Lisboa entre el 7 y el 22 de noviembre está anunciado en 8.500 euros, con una oferta que lo reduce a 7.500 euros. Esto sitúa el coste diario de navegación en una horquilla de entre 500 y 650 euros por persona, sin contar vuelos ni excursiones terrestres. El perfil de viajero al que se dirige este producto no busca ver doce países al menor coste posible, sino que está dispuesto a pagar por tiempo, tranquilidad y acceso a experiencias que de otra forma serían inalcanzables.
La ruta incluye visitas a 48 espacios declarados Patrimonio Mundial por la UNESCO, una cifra que da buena cuenta del valor histórico y cultural de los lugares que se recorren. En la última etapa del viaje, que transcurre por el mar Egeo, el barco hace paradas en Mykonos, Volos, Salónica, Rodas y Santorini, además de la mencionada estancia nocturna en Estambul. En Santorini, los huéspedes pueden participar en una degustación privada en una bodega de vinos Assyrtiko cultivados en suelos volcánicos, mientras que en Volos tienen acceso excepcional a dos monasterios de Meteora, situados sobre formaciones rocosas y todavía habitados por una pequeña comunidad de monjes.
La travesía del Silver Spirit por el Mediterráneo ofrece una combinación poco habitual de puertos famosos y localizaciones recónditas, con el valor añadido de los eventos exclusivos y las visitas privadas que organiza la naviera. Frente a las críticas que señalan que 40 paradas en 50 días dejan poco tiempo para la inmersión cultural, la compañía responde con las estancias nocturnas y las experiencias especiales que solo pueden disfrutarse fuera del horario turístico convencional. Para quienes buscan un viaje largo y sosegado, con el respaldo de un barco recién renovado y una oferta gastronómica de primer nivel, esta sigue siendo una de las opciones más interesantes del mercado.
