Tres muertos por hantavirus en el crucero MV Hondius en plena travesía atlántica

  • Brote de hantavirus en el crucero MV Hondius con tres fallecidos y varios casos sospechosos en plena ruta entre Argentina, Cabo Verde y Canarias.
  • 149 personas a bordo, entre ellas 14 españoles, permanecen en cuarentena mientras se coordinan evacuaciones médicas y posibles desembarcos en Canarias o Países Bajos.
  • La OMS y las autoridades de España, Países Bajos, Sudáfrica y Cabo Verde investigan el origen del contagio y evalúan el riesgo sanitario.
  • El hantavirus está asociado sobre todo a contacto con excrementos de roedores; la transmisión entre humanos es rara y los expertos descartan riesgo de epidemia en Europa.

Crucero afectado por brote de hantavirus

Un viaje de expedición por el Atlántico a bordo del crucero de lujo MV Hondius ha quedado marcado por un grave incidente sanitario: un brote de hantavirus que se ha saldado con al menos tres personas fallecidas, varios casos sospechosos y la nave inmovilizada frente a Cabo Verde. El barco, operado por la compañía neerlandesa Oceanwide Expeditions, partió de Ushuaia (Argentina) el 20 de marzo y tenía previsto finalizar su ruta con destino a Canarias.

Las autoridades sanitarias internacionales trabajan ahora a contrarreloj para delimitar el alcance del brote en cruceros, evacuar a los casos graves y decidir el futuro de la travesía, mientras los cerca de 150 ocupantes continúan en cuarentena a bordo. España, Países Bajos, Sudáfrica, Cabo Verde y la Organización Mundial de la Salud (OMS) se coordinan para gestionar una situación que, según los expertos, es seria pero no supone un riesgo de epidemia para la población general en Europa.

El brote a bordo: cronología de los contagios y fallecidos

Barco de crucero en el océano Atlántico

Según la información recopilada por la OMS, el Ministerio de Sanidad español y las autoridades sudafricanas, el MV Hondius navegaba por el Atlántico, tras escalas en la Antártida, las Malvinas y otros puntos del cono sur, cuando comenzaron a aparecer los primeros síntomas entre algunos pasajeros de edad avanzada.

La primera víctima fue un hombre de 70 años, pasajero europeo, que enfermó y murió a bordo. Su cuerpo fue desembarcado posteriormente en la isla de Santa Elena, territorio británico en el Atlántico Sur. Poco después, su esposa, de 69 años y también pasajera del crucero, desarrolló síntomas similares durante el viaje de regreso y falleció en un hospital de Johannesburgo (Sudáfrica), adonde había sido evacuada.

Las autoridades han confirmado que este matrimonio era de nacionalidad neerlandesa. Sus casos activaron las primeras alarmas epidemiológicas, aunque en ese momento todavía no estaba claro que se tratase de hantavirus.

El tercer fallecido es otro turista europeo de 69 años, de nacionalidad alemana, que murió igualmente vinculado al brote y cuyo cuerpo permanece a bordo del buque, según han indicado las autoridades de Cabo Verde y la propia naviera. En total, la OMS cifra en seis las personas afectadas inicialmente: tres fallecidos, un paciente en estado crítico en Sudáfrica y al menos dos casos adicionales con síntomas respiratorios agudos.

Uno de los pacientes, un hombre británico de 69 años evacuado a Johannesburgo, es hasta ahora el único caso confirmado de hantavirus por laboratorio. El resto de los cuadros clínicos se consideran sospechosos y están siendo objeto de análisis complementarios, incluida la secuenciación genética del virus para determinar la variante implicada.

Investigación internacional y dudas sobre el origen del contagio

La OMS ha comunicado que mantiene en marcha “investigaciones detalladas”, con pruebas de laboratorio y estudios epidemiológicos, para esclarecer cómo y dónde se produjo el contagio. El foco de infección podría encontrarse tanto en algún punto del itinerario en América del Sur como en el propio barco.

Distintas fuentes científicas apuntan a que el origen más probable es un punto concreto contaminado por excrementos de roedores portadores del virus, lo que se ajusta al patrón clásico del hantavirus. Se baraja la posibilidad de que la exposición se produjera durante una excursión en una “zona de aventuras” señalada por Sanidad como área con ratas infectadas, aunque tampoco se descarta que el contagio haya ocurrido dentro de la embarcación si hubiese presencia de roedores en las instalaciones.

El Ministerio de Sanidad español ha señalado que las evidencias preliminares “apuntan a que se contagiaron en la propia embarcación”, sin descartar que alguno de los afectados hubiera adquirido el virus en tierra firme con anterioridad al embarque. Además, se estudia si el médico del barco o algún miembro de la tripulación podría haberse infectado por contacto estrecho con pacientes ya enfermos.

En paralelo, la OMS y el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) coordinan la evaluación del riesgo para Europa, con especial atención al eventual desembarco en puertos canarios y a la repatriación de pasajeros a diferentes países de la UE.

Situación actual del crucero: cuarentena, evacuaciones y posible escala en Canarias

En el momento de los últimos comunicados, el MV Hondius se encuentra fondeado frente a la costa de Cabo Verde, cerca del puerto de Praia, tras recibir la negativa de las autoridades caboverdianas a permitir el desembarco por motivos de “seguridad pública nacional”. Todos los pasajeros y la tripulación permanecen a bordo, bajo medidas de aislamiento y seguimiento médico.

La presidenta del Instituto de Salud Pública de Cabo Verde, María da Luz, ha explicado que se han realizado ya misiones sanitarias a bordo para valorar el estado de los pacientes y aplicar los protocolos de prevención. Las autoridades locales insisten en que la situación está “bajo control” y que, por el momento, no existe riesgo para la población en tierra.

Oceanwide Expeditions ha informado de que, además de los tres fallecidos y del pasajero crítico evacuado a Sudáfrica, hay dos miembros de la tripulación con síntomas respiratorios agudos, uno en estado leve y otro grave, de nacionalidad británica y neerlandesa. Ambos requieren atención médica urgente y forman parte de los planes de evacuación médica que se están negociando.

La naviera, en coordinación con Países Bajos y la OMS, prepara una operación de repatriación para estos casos y para el cuerpo del pasajero alemán fallecido, junto a un acompañante cercano que no presenta síntomas. Esta repatriación depende, en cualquier caso, de la autorización de las autoridades de Cabo Verde.

Ante el bloqueo en Praia, la compañía estudia la posibilidad de poner rumbo a Las Palmas de Gran Canaria o Santa Cruz de Tenerife como puertos alternativos para el desembarco y la realización de nuevas pruebas médicas. El Gobierno de Canarias y el Área de Sanidad Exterior de la Delegación del Gobierno en el archipiélago mantienen contacto permanente con el Ministerio de Sanidad y con los organismos internacionales para evaluar los riesgos y definir qué hacer si el barco solicita finalmente atracar en territorio español.

Pasajeros europeos y presencia española a bordo

El MV Hondius transporta en esta travesía a un total de 149 personas entre pasajeros y tripulación, con 23 nacionalidades distintas a bordo. De ellas, 88 son pasajeros y 61 forman parte del personal del barco, incluidos guías y equipo médico.

La empresa operadora ha detallado que en el crucero viajan 14 ciudadanos españoles, trece como pasajeros y uno como miembro de la tripulación. Entre las nacionalidades más numerosas se encuentran británicos, estadounidenses, neerlandeses, franceses, canadienses y australianos, además de personal filipino, ucraniano y de otros países que integran la dotación del buque.

El Ministerio de Sanidad español ha confirmado el seguimiento específico de estos viajeros españoles y del tripulante afectado, en coordinación con las autoridades del barco, la OMS, Países Bajos (país de abanderamiento del buque) y Reino Unido. Por ahora, no se ha informado de españoles entre los fallecidos ni entre los casos más graves.

Las autoridades europeas insisten en que, pese a la alarma que puede generar un brote de estas características en un espacio cerrado como un crucero, el riesgo de transmisión comunitaria en España o en el resto de Europa es muy bajo, especialmente si se mantienen y se refuerzan las medidas de control en los puertos y en la gestión de los pasajeros a su regreso.

Qué es el hantavirus y cómo se transmite

El hantavirus es un grupo de virus que se encuentran de forma natural en distintas especies de roedores en todo el mundo. La forma más habitual de contagio en humanos se produce por la inhalación de polvo contaminado con restos de orina, saliva o heces de animales infectados, especialmente en espacios cerrados y mal ventilados.

La OMS y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) señalan dos síndromes principales asociados a estos virus: el síndrome pulmonar por hantavirus, que cursa con afección respiratoria grave, y la fiebre hemorrágica con síndrome renal, que afecta sobre todo a los riñones. En Europa predominan variantes vinculadas a roedores de campo (como topillos), mientras que en América circulan cepas más agresivas, como el virus Andes.

En una primera fase, la infección puede confundirse con una gripe intensa: fiebre, escalofríos, dolores musculares y de cabeza, náuseas, vómitos, dolor abdominal o diarrea. Si la enfermedad progresa, puede aparecer dificultad respiratoria rápida, daño en el tejido pulmonar y acumulación de líquido en los pulmones, lo que obliga con frecuencia al ingreso en unidades de cuidados intensivos y, en los casos más graves, a soporte respiratorio mecánico.

Uno de los aspectos que más inquietan a la población es la posible transmisión de persona a persona. La OMS indica que este tipo de contagio es poco frecuente y se ha descrito sobre todo con ciertas variantes americanas, como la cepa Andes, en contextos de contacto estrecho y prolongado (por ejemplo, en el ámbito domiciliario). Los expertos subrayan que, incluso en estos casos, no se comporta como un virus de fácil propagación comunitaria.

Argentina, el aumento de casos y la cepa Andes

La salida del crucero desde Ushuaia y su travesía por el cono sur ha llevado a los epidemiólogos a mirar hacia la situación del hantavirus en Argentina, país que registra desde hace años casos endémicos, especialmente vinculados a la Patagonia.

De acuerdo con los boletines epidemiológicos del Ministerio de Salud argentino, durante la temporada 2025-2026 se ha observado un incremento significativo de casos y de letalidad por hantavirosis en varias provincias. La incidencia actual se sitúa por encima de los valores esperados en comparación con temporadas previas, lo que ha llevado a las autoridades argentinas a mantener activas alertas sanitarias específicas.

En el sur del país, el principal reservorio es el roedor colilargo (Oligoryzomys longicaudatus), especialmente en áreas cordilleranas de Neuquén, Río Negro y Chubut. No obstante, las autoridades de Tierra del Fuego han recalcado que en esa provincia no se han identificado casos autóctonos desde que existen registros, y que el territorio no se considera zona endémica.

La cepa Andes, que circula en esa región, es la única variante de hantavirus en América para la que se ha documentado de forma consistente la posible transmisión de humano a humano. Algunos especialistas señalan que, en un entorno cerrado como un barco, esta característica obliga a extremar las precauciones, aunque insisten en que la probabilidad de cadenas largas de transmisión sigue siendo baja.

Riesgo para Europa y mensaje de calma de los expertos

La sección europea de la OMS y el ECDC han puesto en marcha sus mecanismos de vigilancia para monitorizar cualquier posible repercusión en Europa, especialmente ante la eventual llegada del crucero a puertos comunitarios y la repatriación de pasajeros a distintos países del continente.

Pese a la gravedad de los casos a bordo, los organismos internacionales y los especialistas consultados insisten en que no hay motivo para alarma generalizada. El profesor de Veterinaria Fernando Esperón, de la Universidad Europea, ha sido tajante al afirmar que el riesgo de que este episodio derive en una nueva epidemia es “nulo”.

Esperón recuerda que los hantavirus se conocen desde hace más de siete décadas y que, aunque algunas variantes americanas pueden ser agresivas, el patrón de transmisión principal sigue siendo el contacto con excrementos de roedores, no el contagio directo entre personas de forma sostenida. En Europa, los casos son esporádicos y suelen aparecer en entornos rurales, asociados a tareas de limpieza en espacios muy contaminados por roedores.

En España, en la última década se han registrado menos de una veintena de casos, todos ellos puntuales y vinculados a exposiciones concretas en zonas rurales. Sanidad insiste en que no se trata de una enfermedad emergente en nuestro país ni está provocando brotes significativos, si bien la situación del crucero obliga a mantener una vigilancia estrecha y a coordinarse con los países implicados.

El papel de la OMS, los gobiernos y la compañía naviera

Desde que se notificaron los primeros fallecimientos, la OMS ha activado sus canales de comunicación bajo el Reglamento Sanitario Internacional, informando a los puntos focales nacionales y anunciando la emisión de un aviso formal de brote. Se están llevando a cabo investigaciones epidemiológicas, análisis de laboratorio y la secuenciación del virus para conocer mejor la variante implicada.

La organización colabora estrechamente con los gobiernos de Países Bajos, España, Sudáfrica, Cabo Verde y Reino Unido, así como con Oceanwide Expeditions, para coordinar evacuaciones médicas, repatriaciones y la protección de la población en tierra. El Instituto Nacional de Enfermedades Transmisibles de Sudáfrica, por su parte, ha puesto en marcha el rastreo de contactos en la región de Johannesburgo para descartar contagios adicionales vinculados a los pacientes evacuados.

La compañía naviera asegura que a bordo se han implantado estrictas medidas de precaución, con aislamiento de los casos sospechosos, protocolos reforzados de higiene y seguimiento médico continuo de pasajeros y tripulación. Los ocupantes del buque están siendo informados de la evolución de la situación y cuentan con apoyo del personal sanitario desplazado.

Mientras tanto, el Ministerio de Sanidad español mantiene comunicación constante con la OMS, con las autoridades neerlandesas y con la propia naviera para actualizar la evaluación de riesgos en caso de que el barco solicite finalmente atracar en un puerto de Canarias. Las decisiones sobre un posible desembarco se basarán, según el departamento, en la evidencia científica disponible y en las recomendaciones de los organismos internacionales.

En el centro de todo este dispositivo se mantienen los cerca de 150 ocupantes del MV Hondius, que siguen en cuarentena en aguas del Atlántico, a la espera de que se concreten las autorizaciones para evacuaciones médicas, eventuales repatriaciones y, en última instancia, el destino final de una travesía que comenzó como un viaje de exploración polar y ha terminado convertida en un complejo caso de salud pública internacional.

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