Muchos y muchas sabéis que Lonely Planet es una editorial de guías de viajes que elabora una lista de destinos imprescindibles para viajeros que buscan naturaleza y aventura. En esas selecciones suelen aparecer clásicos como parajes de Estados Unidos y también destinos africanos como Botsuana, modelos de conservación y vida salvaje.
Entre las diez ciudades, diez países y diez regiones que inspiran según Lonely Planet se encuentra Uruguay, país al que definen como una pequeña joya entre gigantes.
Uruguay, encajado entre el descomunal Brasil y la gigante Argentina, se está consolidando como nuevo paraíso del mochilero: playas semi salvajes, vida de gauchos, fuentes termales, glamour y famosos en Punta del Este, historia y mansiones en Colonia, y una capital pequeña pero progresista, Montevideo, llena de creatividad.
Hablando de Montevideo, y sabiendo que estamos en un blog de cruceros, cada temporada alta el puerto capitalino y Punta del Este reciben un gran volumen de escalas. En una temporada reciente se registraron más de 170 cruceros entre ambos puertos: muchos recalaron en la capital y decenas lo hicieron en la península. En temporadas anteriores Montevideo superó el centenar de escalas con cientos de miles de pasajeros y tripulantes, y Punta del Este recibió decenas de buques y más de cien mil turistas en desembarco.
Costa Cruceros invita a disfrutar del verano en Uruguay a bordo del Costa Fascinosa, un barco de 1.508 camarotes, con capacidad para 3.800 huéspedes, 5 restaurantes, 4 piscinas, 5 jacuzzis, 13 bares, Samsara Spa y circuito de jogging al aire libre, entre otros atractivos.
Por qué Uruguay brilla en las listas de Lonely Planet
Estabilidad, hospitalidad y carisma describen a un país que muchos llaman la Suiza de América. Uruguay ha construido una de las sociedades más progresistas del continente, y hoy promueve su identidad para ser algo más que una excursión desde Buenos Aires, atrayendo a millones de visitantes con su calidad-precio y autenticidad.

Montevideo: arquitectura, rambla y gran mesa rioplatense
La capital presume de seguridad y calidad de vida envidiables. Su tamaño permite recorrerla a pie o en bici por la rambla frente al Río de la Plata y el casco antiguo, donde lucen edificios neoclásicos del siglo XIX y cafés con encanto. La escena gastronómica combina comida callejera interesante con restaurantes excepcionales.
Imprescindible el Mercado del Puerto, templo del asado uruguayo: asadores al carbón, cortes jugosos y delicias como la morcilla. El ambiente de mediodía, especialmente en sábado, mezcla viajeros y locales alrededor de la parrilla.
Costa atlántica: Punta del Este, glamour y la escultura La Mano
Para playa y vida nocturna, Punta del Este ofrece mar abierto, servicios de alto nivel y ambientes cosmopolitas. No hay que perderse La Mano, obra de Mario Irarrázabal, cuyos dedos emergen de la arena y se han convertido en icono fotográfico de la ciudad.
Si se busca calma, al este esperan Cabo Polonio y Punta del Diablo: aldeas de pescadores con cabañas de madera, playas vacías, dunas móviles, colonias de lobos marinos y olas magníficas para surf. Desde Punta del Diablo se llega caminando en torno a una hora al Parque Nacional Santa Teresa.

Colonia del Sacramento, estancias y el interior gaucho
Colonia del Sacramento ofrece una mezcla perfecta de autenticidad y desarrollo turístico: fortificación portuguesa, callejones adoquinados, ruinas poscoloniales, galerías y B&B con encanto, reconocida como Patrimonio Mundial por la Unesco.
A una hora de la capital se abre el territorio gaucho, con pampas ondulantes y estancias que funcionan como casas de huéspedes para vivir el campo: cabalgatas, ordeñe y asados bajo las estrellas.
Costumbres y sabores: mate, gnocchis y cultura progresista
Los uruguayos consumen más mate que sus vecinos; la infusión es parte del día a día. Cada 29 se celebra el Día de los ñoquis en muchos restaurantes, una tradición nacida en tiempos de carestía. Y el país regula de forma pionera la producción y venta de cannabis con cupos para pequeños productores.
Entre los planes culturales fuera del circuito clásico destaca Fray Bentos y el Museo de la Revolución Industrial (ex Frigorífico ANGLO), emblema de la historia obrera y alimentaria del país.

Uruguay en clave cruceros: puertos, escalas y mini itinerarios
Uruguay es escala favorita en itinerarios por el Río de la Plata y el Atlántico sur. Montevideo aúna patrimonio, parrillas y barrios creativos, mientras Punta del Este ofrece playas, compras y buena mesa a minutos del muelle. Líneas como Costa Cruceros programan habitualmente minicruceros de 3 noches para una primera toma de contacto con el destino, ideales para combinar ciudad, playa y gastronomía.
Con su mezcla de calidad-precio, seguridad, tradición gaucha y costa infinita, Uruguay se gana a los viajeros que buscan sin prisas. Ya sea en crucero o por tierra, hay motivos de sobra para alargar la estancia y explorar más allá de lo evidente.
