El Puerto de Valparaíso ultima los preparativos para una nueva temporada de cruceros que volverá a medir su capacidad de atracción internacional. El recinto pasará de 24 a 30 recaladas, lo que supone un incremento del 25%, y afronta hitos acumulados desde 1999-2000 como llegar a las 900 recaladas de naves de pasajeros y a 1,5 millones de visitantes.
La cita arrancará oficialmente el 17 de octubre con el Fridtjof Nansen en la Terminal Portuaria Valparaíso (TPV) y se cerrará el 15 de abril de 2027 con el zarpe del Roald Amundsen desde esa misma instalación. Entre medias, la ciudad espera una temporada marcada por buques de mayor tamaño, nuevas compañías y más pernoctaciones.
Más recaladas y cifras históricas

El aumento de escalas se explica, según las autoridades portuarias, por el trabajo conjunto de actores vinculados a la actividad marítima y turística. Franco Gandolfo, gerente general de Puerto Valparaíso, señala que el destino atrae al turismo internacional y que ese resultado es fruto de la colaboración entre trabajadores portuarios, terminales TPS y TPV, autoridad marítima, municipio, comercio local y comunidad.
La temporada también dejará cifras simbólicas. Se cumplirá el arribo número 900 de naves de pasajeros y se superará el visitante 1,5 millones, contabilizados desde la temporada 1999-2000. Para Gandolfo, este crecimiento permite consolidar a Valparaíso como un polo turístico relevante para el país y poner en valor su identidad de ciudad puerto.
El movimiento no se limita a los desembarcos. La industria dinamiza la gastronomía, el comercio y el turismo de la zona, además de generar oportunidades para servicios auxiliares y emprendedores locales. Esa lectura coincide con la de los representantes del comercio regional, que subrayan el efecto económico de recibir visitantes durante varios meses.
Naves de gran envergadura y estrenos
Entre las novedades operativas destacan la llegada del Majestic Princess, de 330 metros de eslora, y el estreno en aguas porteñas de tres naves: Queen Anne, Spirit of Adventure y Discoverer. La presencia de barcos de mayor capacidad es uno de los elementos que más valoran los agentes comerciales de Valparaíso.
Marcela Pastenes, gerente general de la Cámara Regional de Comercio (CRCP), indica que la temporada incorpora naves de mayor capacidad y nuevas compañías que llegarán por primera vez al puerto. A su juicio, ello amplía el impacto económico de la actividad y abre nuevas oportunidades para empresas y emprendedores locales.
Pernoctaciones y movimiento turístico
Otro dato relevante es la permanencia de los visitantes. Hay nueve recaladas con al menos una noche de estadía y dos jornadas, el 14 y el 17 de febrero, en las que coincidirán dos barcos en el puerto. Febrero se perfila además como el mes de mayor actividad, con ocho escalas.
La proyección regional apunta a un acumulado de 13 noches de estadía, lo que genera un encadenamiento productivo para la economía local. Sebastián Raby, gerente general de la Corporación Regional de Turismo de Valparaíso, insiste en que un hito de esta envergadura exige coordinación y preparación en tres ejes: seguridad, información turística de calidad y una oferta robusta de panoramas y servicios.
Impacto en la economía local y preparación del destino
Carolina Carrasco, directora regional de Sernatur, recuerda que la llegada de naves significa oportunidades para restaurantes, comercio, transporte, operadores y guías. También abre la puerta a que los visitantes conozcan y recorran otros destinos de la Región de Valparaíso más allá del puerto.
Desde la perspectiva del viajero español o europeo que sigue rutas por el Pacífico Sur, el aumento de recaladas y la incorporación de buques de gran tamaño refuerzan a Valparaíso como una escala de interés en los circuitos internacionales. La ciudad compite así por captar una parte del turismo de cruceros que cada año busca combinar puerto, patrimonio y experiencias gastronómicas.
Las autoridades locales insisten en que el éxito de la temporada dependerá de la coordinación entre puerto, comercio y servicios turísticos. La preparación incluye aspectos como la seguridad, la atención al visitante y la variedad de planes disponibles para quienes desembarcan durante una jornada o deciden pernoctar en la zona.
La nueva temporada de cruceros en Valparaíso se presenta, por tanto, como un periodo de crecimiento medido en recaladas, pernoctaciones y capacidad de atracción. Con naves más grandes, compañías que debutan y una previsión de mayor gasto turístico, el puerto chileno busca afianzar su papel en el mapa internacional de cruceros y trasladar ese impulso al comercio, la hostelería y los servicios de la región.