Cruceros por las plataformas petrolíferas del Mar del Norte en el Edda Fides

  • El Edda Fides ofrece un crucero único de cuatro días para contemplar de cerca las principales plataformas petrolíferas del Mar del Norte.
  • Se trata de un buque flotel gallego de alta tecnología, con capacidad para unas 600 personas y múltiples comodidades a bordo.
  • El viaje es exclusivo, con precios elevados, e incluye explicaciones divulgativas sobre la ingeniería y la industria offshore.
  • La pasarela telescópica de quince metros permite acercarse de forma segura a las estructuras, reforzando el carácter aventurero y educativo del recorrido.

cruceros a plataformas petrolíferas del Mar del Norte

Si piensas que está todo inventado en cuanto a destinos turísticos a bordo de un crucero, estás equivocado y que una empresa noruega ha organizado una original travesía por el Mar del Norte. Hasta aquí no hay nada extraño, pero lo que propone esta empresa es un recorrido de cuatro días de duración por las plataformas petrolíferas del Mar del Norte, una forma muy distinta de acercarse al mundo del mar, la ingeniería y la explotación de recursos energéticos.

turismo en plataformas petrolíferas del Mar del Norte

Un itinerario diferente por el Mar del Norte

A bordo del Edda Fides, de 130 metros de eslora, se han dado cita, para este primer crucero por las plataformas petrolíferas, 120 pasajeros y pasajeras. Estos viajeros no buscan calas escondidas ni playas de arena fina, sino contemplar de cerca algunas de las plataformas petrolíferas más imponentes del Mar del Norte, auténticas ciudades industriales flotantes que operan las veinticuatro horas del día.

Durante la travesía, el barco se aproxima a varias estructuras emblemáticas de la zona, similares a gigantes como la plataforma Troll A, famosa por ser una de las estructuras más pesadas jamás movidas por el ser humano y por elevarse más de 200 metros sobre la superficie del mar. El objetivo del itinerario es que los pasajeros puedan observar estas obras de ingeniería desde una perspectiva privilegiada, conocer su función en la extracción de crudo y gas, y comprender mejor el impacto económico y tecnológico que tienen para los países del entorno.

Para muchos viajeros, la experiencia supone descubrir algo que nunca habían imaginado: plataformas que parecen rascacielos en mitad del océano, rodeadas de barcos de apoyo, helicópteros que van y vienen, luces, tuberías y enormes grúas. Lejos de la postal típica de playa y palmeras, aquí el atractivo es la magnitud del proyecto industrial, la logística que se mueve en cada instalación y la sensación de estar viendo de cerca uno de los engranajes clave del mercado energético mundial.

Es habitual que, a lo largo del viaje, el pasaje reciba explicaciones técnicas adaptadas a un público general sobre cómo se construyen y se mantienen estas plataformas, cómo se transportan piezas de miles de toneladas a mar abierto y cuáles son los protocolos de seguridad que se aplican a diario. De este modo, el crucero se convierte también en una experiencia didáctica y de divulgación científica, no solo en una simple excursión panorámica.

Un crucero exclusivo y de precio elevado

El precio de tan original viaje no es nada asequible y el billete más económico no baja de los 635 euros, por cuatro días, y el más caro llega a los 3.800 euros. Esta horquilla responde al tipo de camarote elegido, al nivel de servicios incluidos y a la exclusividad de la experiencia, ya que se trata de un producto con plazas limitadas y una logística compleja.

Frente a los cruceros convencionales por el Mediterráneo o el Caribe, en los que el volumen de pasajeros es enorme y los itinerarios están más estandarizados, este tipo de ruta se dirige a viajeros que buscan algo muy específico: vivir de cerca la realidad de la industria petrolera offshore, con cierto componente de aventura y una atmósfera muy distinta a la de los grandes buques turísticos. La sensación que muchos describen es la de estar participando en un viaje de exploración moderna, más que en unas vacaciones al uso.

Por lo general, el público que se embarca en estos cruceros combina curiosidad tecnológica con interés por el mar y por los paisajes ásperos y cambiantes del Mar del Norte. A bordo es frecuente encontrar viajeros de edad avanzada que quieren ver con sus propios ojos cómo funcionan estas estructuras, parejas que buscan experiencias diferentes y aficionados a la ingeniería fascinados por los retos que implican estos proyectos.

El coste incluye, además del alojamiento y la pensión correspondiente, charlas, actividades a bordo y la aproximación segura a las plataformas, todo ello sujeto a unas estrictas normas de seguridad. En muchos casos, por motivos regulatorios, los turistas no pueden acceder al interior operativo de las instalaciones, pero sí se acercan lo suficiente como para apreciar sus dimensiones y la complejidad de su entramado de tuberías, módulos y torres.

El Edda Fides: orgullo gallego al servicio de la aventura

Como te adelantaba más arriba, el Edda Fides, propiedad de una empresa noruega especializada en viajes de aventuras, comenzó a construirse en el astillero de Vigo en noviembre del 2008. Se entregó a la compañía Edda Accommodation en 2011 y fue el primer buque flotel de la historia construido con ese propósito específico, no transformado ni adaptado a partir de otro tipo de embarcación, lo que le otorga unas características muy particulares.

Diseñado originalmente para alojar a trabajadores de plataformas y proyectos offshore, el Edda Fides incorpora tecnología avanzada de posicionamiento y sistemas de seguridad de alto nivel, pensados para operar en condiciones meteorológicas exigentes como las del Mar del Norte. Esta misma tecnología es la que permite acercarse a las plataformas con precisión y estabilidad, algo fundamental cuando se trata de mantener una distancia segura pero lo bastante corta como para que los pasajeros puedan observar todos los detalles.

En él se pueden alojar hasta 600 personas, y hay camarotes tanto individuales como dobles. A pesar de su ADN industrial, el barco ofrece comodidades comparables a las de un hotel moderno: sauna, gimnasio, piscina, biblioteca y cine, entre otros servicios. De esta forma, el pasajero disfruta de una experiencia confortable incluso en mares exigentes, con espacios de ocio y descanso pensados para largas estancias cerca de las plataformas.

Y como puedes ver en la foto, cuenta con helipuerto, una gran grúa, dos grúas más pequeñas, dos lanchas de rescate y seis botes salvavidas. Todos estos equipos no solo responden a necesidades operativas, sino también a estrictos estándares internacionales de seguridad marítima y de apoyo a las instalaciones offshore. Los helicópteros, por ejemplo, son esenciales para el transporte rápido de personal y suministros en entornos donde el tiempo es un factor crítico.

La impresionante pasarela telescópica y la experiencia a bordo

Lo más interesante es que el barco puede desplegar una pasarela telescópica, que mide quince metros, por la que los turistas verán de cerca y hasta podrán llegar a la plataforma para observar muy de cerca estos gigantes del mar, siempre que las condiciones de seguridad y las normativas lo permitan. Esta pasarela es uno de los elementos que más llaman la atención, porque acerca de forma tangible el mundo industrial y el mundo del turismo.

Cuando la pasarela entra en servicio, se activan protocolos específicos de seguridad, muy similares a los que se utilizan cuando el buque funciona como flotel para trabajadores. El personal a bordo explica a los pasajeros cómo deben desplazarse, qué zonas están permitidas y cuáles son los riesgos potenciales, reforzando en todo momento la idea de que están accediendo a un entorno de trabajo real, no a un parque temático.

Además del contacto visual con las plataformas, la vida diaria en el crucero incluye momentos de observación del mar y de la fauna típica de la zona, charlas sobre la historia del Mar del Norte y su transformación en un gran polo energético, y explicaciones sobre cómo se coordinan los barcos de apoyo, las plataformas, los helicópteros y los centros de control en tierra.

Para los amantes de la ingeniería, resulta especialmente llamativo conocer cómo se construyen estas estructuras, cómo se transportan bloques de miles de toneladas hasta su ubicación final y qué sistemas se utilizan para que permanezcan estables ante el oleaje, el viento y las corrientes. Todo ello se presenta de forma divulgativa y accesible, de manera que cualquier pasajero pueda seguirlo sin necesidad de tener formación técnica previa.

Así que ya sabes, si quieres un crucero original, nada mejor que embarcarte en esta aventura y hacer turismo por las plataformas petrolíferas del Mar del Norte. Es una propuesta pensada para quienes desean ir más allá de los destinos habituales, combinar ocio y aprendizaje y vivir en primera persona cómo es el día a día en una de las zonas industriales más importantes del planeta, sin renunciar al confort de un buque diseñado para ofrecer alojamiento de calidad en mitad del océano.


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