La Valletta es la capital de la isla de Malta y ostenta el título de ser la capital más pequeña de Europa, con una superficie de menos de 1 km² y una población reducida. A pesar de su tamaño, es una ciudad amurallada declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que fusiona un estilo barroco impresionante con una historia militar estratégica.
La terminal de cruceros a la que llegarás se llama Valletta Cruise Port. Esta zona es moderna y comercial; además del muelle de atraco, encontrarás numerosas tiendas, puntos de información turística y restaurantes ideales para un primer contacto con la ciudad.
Cómo moverse desde el puerto al centro de la ciudad
Si quieres llegar dando un paseo desde el puerto al centro de La Valletta, y a la estación de autobuses, puedes hacerlo, ya que la distancia es de apenas unos dos kilómetros. Sin embargo, debes tener en cuenta que el trayecto es cuesta arriba, lo que puede resultar agotador según la temperatura.
Para quienes prefieran evitar la caminata, existen alternativas rápidas: puedes tomar el bus 130 que te transporta directamente al centro o contratar un taxi, cuyo precio ronda los 10 euros. Si viajas con coche alquilado, te recomendamos aparcar en el MCP Garage junto a la Fuente de los Tritones o en la Marina de Valletta para evitar las estrechas calles del casco histórico.
Opciones para organizar tu visita
Además de disfrutar la capital por ti mismo también puedes contratar una excursión. Tienes varias vías para hacerlo:
- Excursiones de la naviera: Tienes todo cubierto y coordinado antes de bajar del barco.
- Oficina de información y turismo: Suelen ser más económicas que las de las navieras y ofrecen guías locales expertos. Estas agencias se comprometen formalmente a estar de vuelta antes de la salida del barco.
- Free Tours y visitas guiadas: Una excelente forma de situarse en la ciudad antes de explorar por cuenta propia.
La otra propuesta es ir un poco más libre, y comprar un ticket de un día en el turístico con audioguía en español. Existen dos rutas principales: una hacia el Norte y otra hacia el Sur. Es importante elegir solo una, ya que el tiempo es limitado para cubrir ambas en un solo día.
Itinerario recomendado: Qué ver en La Valeta en un día
Si solo tienes un día, tienes dos enfoques posibles. Si tienes ganas de ver muchas cosas, te recomiendo las ciudades de Mdina y Rabat (incluidas en los buses turísticos) y dedicar el resto del tiempo a la capital. Si prefieres un ritmo relajado, quédate en La Valeta y toma el ferry a las Tres Ciudades.
Imprescindibles del centro histórico
Tu recorrido debería comenzar en la Fuente de los Tritones y la Puerta de la Ciudad, una obra moderna del arquitecto Renzo Piano. Desde allí, adéntrate en Republic Street, la arteria comercial más importante, donde destaca el Palazzo Ferreria.
No puedes perderte la Concatedral de San Juan, una joya del barroco con suelos de mármol policromado y la famosa obra de Caravaggio, «La decapitación de San Juan Bautista». Es fundamental revisar el código de vestimenta (hombros y piernas cubiertos) y comprar la entrada online para evitar colas.
Otros puntos clave incluyen:
- Albergue de Castilla: Antigua sede de los caballeros españoles, hoy oficina del Primer Ministro.
- Palacio del Gran Maestre: El edificio más grande de la ciudad, residencia de los líderes de la Orden de Malta.
- Teatro Manoel: Uno de los teatros más antiguos de Europa aún en funcionamiento.
- Casa Rocca Piccola: Un palacio nobiliario que permite ver cómo vivía la aristocracia y explorar refugios antiaéreos de la Segunda Guerra Mundial.
Vistas panorámicas y fuertes
Dirígete a los Upper Barrakka Gardens para obtener las mejores vistas del Gran Puerto y las Tres Ciudades. Aquí puedes presenciar la salva de cañonazos que ocurre diariamente a las 12:00 y 16:00 horas. En el extremo opuesto se encuentra el Fuerte de San Telmo, símbolo de resistencia contra el asedio otomano y sede del Museo de la Guerra.
Gastronomía y curiosidades
Para comer, puedes optar por el Is-Suq Tal-Belt (mercado de comida internacional) o buscar autenticidad en la Sociedad Filarmónica Nacional, donde el conejo es el plato estrella. No olvides probar la ftira (pan típico con tomate y queso) y los pastizzi.
Un detalle arquitectónico fascinante son las gallarija, los coloridos balcones de madera cerrada que adornan las fachadas de caliza beige, herencia de la influencia árabe y el estatus social británico.
Si tienes tiempo extra, toma el ascensor de Barrakka y cruza en ferry hacia Vittoriosa, Senglea y Cospicua (las Tres Ciudades). Son mucho más tranquilas que la capital y ofrecen una atmósfera marinera medieval única.
Espero que con este artículo hayas tenido una primera aproximación a qué hacer o cómo organizar tu excursión en La Valletta, esa pequeña y hermosa ciudad del Mediterráneo que combina a la perfección la historia militar, la fe religiosa y el encanto costero.