Consejos imprescindibles para tomar el sol en un crucero sin quemarte

  • Usa protector solar de FPS alto (30-50), aplícalo en piel limpia 20-30 minutos antes de exponerte y renuévalo cada 2 horas o tras cada baño.
  • Evita el sol entre las 10 y las 16 h, protege ojos y cabeza con gafas con 100% UV y sombrero, y aprovecha zonas interiores del barco en las horas centrales.
  • Exfolia la piel, hidrátala con aftersun y mantén una buena hidratación interna bebiendo mucha agua y zumos, evitando el alcohol bajo el sol.
  • Recuerda que el reflejo del mar y el viento en cubierta intensifican la radiación, así que un bronceado lento y progresivo siempre será más seguro y duradero.

consejos para tomar el sol en un crucero

¿Te vas de crucero y quieres aprovechar para relajarte al sol, disfrutar de deliciosos manjares y tumbarte al borde de esa piscina maravillosa en la que además te sirven zumos de frutas exóticas? Sí, yo también soñaba con eso, y menos mal que una amiga me puso en alerta sobre los peligros del sol en alta mar… porque si no, mi viaje hubiese resultado un desastre.

Ahora puedo presumir de una piel completamente hidratada y con un precioso tono dorado, sin quemaduras ni descamaciones. Te paso algunos tips y consejos para proteger tu piel durante esos días en los que el sol, el yodo del mar y el viento tratarán de hacer estragos, y además añado todo lo que he aprendido después de leer recomendaciones de dermatólogos y expertos en cruceros.

Por qué el sol en un crucero es más intenso

sol intenso en cubierta de crucero

Cuando estamos en un barco, la exposición al sol suele ser mayor de lo que imaginamos. Pasamos muchas horas en cubierta, en las piscinas, en las terrazas de los buffets o en las zonas deportivas al aire libre, y a eso hay que sumar las excursiones en los puertos, donde abundan las playas y paseos al sol.

Además, hay dos factores que hacen el sol en el mar especialmente delicado: el reflejo del agua y el viento en alta mar. El agua del mar refleja los rayos ultravioleta (UV), así que recibes radiación no solo de arriba, sino también rebotada desde la superficie. Y el viento refresca la piel, lo que da una sensación falsa de no quemarte aunque la radiación sea muy alta.

Independientemente de lo «moreno» o resistente que creas ser, numerosos estudios han demostrado la relación entre la exposición excesiva al sol sin protección y el riesgo de cáncer de piel. Aunque sientas que aguantas bien, la piel acumula ese daño con el tiempo, por eso en un crucero conviene tomarse el tema muy en serio.

Elegir y aplicar bien el protector solar en un crucero

protector solar para crucero

Como te decía, lo primero es proteger la piel. No olvides poner el protector solar, en mi caso con un factor 30, veinte minutos antes de empezar a tomar el sol. Sin embargo, los expertos en protección solar a bordo recomiendan que, especialmente si llevas meses sin exponerte o tu piel es clara, optes por un FPS (Factor de Protección Solar) mínimo de 50 en las primeras jornadas del crucero.

Los productos solares de hoy en día están muy especializados. Puedes escoger un protector específico para el rostro (normalmente con FPS 50 por ser una zona muy sensible) y otro para el cuerpo (FPS 30 o 50 según tu tipo de piel y el nivel de radiación del destino). No es recomendable bajar de FPS 30 en un viaje en crucero, sobre todo en rutas por Caribe, Mediterráneo, Centroamérica o zonas muy soleadas.

Sea la hora que sea, aplica el protector sobre la piel completamente seca, limpia y libre de maquillaje antes de comenzar a tomar el sol, y renuévalo cada dos horas, aunque no hayas tomado ningún baño, ya que igualmente habrás sudado. Si te bañas en la piscina o en el mar, vuelve a aplicar crema aunque no hayan pasado esas dos horas, porque incluso los protectores resistentes al agua pierden eficacia con cada chapuzón.

Olvídate de esa leyenda urbana que dice que con protector no alcanzas el moreno. Eso no es así. Recuerda que la piel se renueva aproximadamente cada diez días, por lo que un bronceado lento implica que sea más duradero y uniforme. Los médicos recomiendan que no se tome el sol más de 15 minutos los primeros 3 o 4 días de estar a bordo, aumentando muy poco a poco el tiempo de exposición.

Horas seguras para tomar el sol y zonas de mayor exposición

horas seguras para tomar el sol en un crucero

Una regla básica, en cualquier latitud y también en el Caribe o el Mediterráneo, es evitar las franjas de máxima radiación. Muchos dermatólogos coinciden en que lo mejor es tomar el sol antes de las 10 de la mañana y después de las 16 horas. Además, mucha gente sigue la recomendación tradicional de no tomar el sol entre las 12 y las 16 (las 12 y las 4 de la tarde), que coincide con la franja de máxima radiación; en cualquier caso, evita las horas centrales del día.

En el barco hay zonas donde, sin darte cuenta, puedes estar recibiendo sol directo durante horas: tumbonas alrededor de la piscina, soláriums solo para adultos, canchas deportivas al aire libre, parques acuáticos, terrazas de los buffets de popa, bares exteriores… y, por supuesto, las excursiones en los puertos, que suelen incluir paseos por la ciudad o estancias en playa.

Durante las horas centrales del día, aprovecha para actividades bajo techo: un espectáculo, una siesta en el camarote, un rato de spa, leer en una zona interior o simplemente disfrutar de un café en un lounge cubierto. Así reducirás mucho la exposición acumulada sin renunciar a la vida a bordo.

Exfoliación, bronceadores y aftersun para un tono bonito y duradero

Para que tu bronceado sea más duradero, exfolia tu piel. Así las células muertas no se acumularán ni bloquearán los rayos solares, además si no exfolias tu piel no lograrás un bronceado uniforme. Una buena exfoliación uno o dos días antes de embarcar, y otra suave a mitad del viaje, ayuda a que el tono quede más bonito.

Logrado el objetivo de protegerse del sol, quienes quieren regresar con un buen color pueden apoyarse en aceites o potenciadores del bronceado con FPS 30 o 50. Se utilizan siempre sobre la base de una buena protección ya aplicada, nunca sustituyéndola. Son una ayuda para intensificar el tono, pero no deben ser tu única barrera frente a los rayos UV.

Algo que no puede faltar en la maleta es el aftersun. Si por algún motivo sufres alguna quemadura leve, una loción aftersun con efecto calmante e hidratante puede minimizar los efectos negativos y evitar que el resto del viaje sea un suplicio. Muchos incluyen aloe vera, que es un calmante natural frente a las rojeces y la sensación de calor en la piel.

Protección de ojos, cabeza y zonas sensibles

protección solar completa en crucero

No solo la piel sufre. También es esencial proteger los ojos y el cuero cabelludo. La radiación UV, potenciada por el reflejo del agua, puede dañar tanto la córnea como la retina si no llevas unas gafas adecuadas.

Cuando compres tus gafas de sol, asegúrate de que indiquen 100% de protección UV o absorción de rayos ultravioleta hasta 400 nm. Así te aseguras de que tus ojos están realmente protegidos y no solo cubiertos por un cristal oscuro que deje pasar la radiación.

No olvides cubrir tu cabeza con un sombrero o gorra. Es más recomendable el sombrero de ala ancha, ya que, además de proteger la frente y la nariz, también cubre orejas y cuello, dos zonas que se queman con muchísima facilidad y que solemos descuidar.

Hidratación y cuidados internos durante la exposición al sol

Bebe mucho líquido cuando estés tomando el sol, esto no va a resultar ningún problema mientras estés a bordo: continuamente podrás ir a por zumos, agua y bebidas. Pero olvídate del alcohol: el alcohol no hidrata y, de hecho, favorece la deshidratación y la sensación de cansancio bajo el sol.

Estar bajo un calor intenso durante mucho tiempo puede provocar deshidratación, jaquecas y mareos. Para evitarlos, mantén siempre a mano una botella de agua, alterna con zumos naturales y aprovecha para comer frutas ricas en agua como sandía o piña. Tu piel también lo notará: una buena hidratación interna ayuda a que el bronceado se vea más luminoso y menos apagado.

Al final del día, además de beber líquido, tu piel necesita una hidratación extra externa. No olvides aplicar una buena capa de aftersun o crema hidratante corporal, insistiendo en hombros, escote, nariz y empeines de los pies, que suelen ser zonas muy castigadas en cubierta.

En fin, a mí me sirvieron de mucho estos consejos para poder disfrutar del sol en mi crucero sin quemaduras ni sustos, y ahora, con todo lo que sabemos sobre la radiación en alta mar, son aún más fáciles de aplicar. Con una buena protección, algo de planificación y mucha hidratación, podrás vivir tu experiencia a bordo a tope y volver a casa con ese bronceado dorado que tanto apetece, pero de forma segura y saludable.