A partir de enero de 2017 habrá otra naviera operando desde Estados Unidos a Cuba, además de Carnival Cop. Grand Circle es esta nueva lĂnea que comenzará a funcionar con el itinerario Los tesoros culturales de Cuba: una travesĂa costera.
El precio del pasaje para este viaje de 11 noches de duraciĂłn ronda los 6.700 dĂłlares por persona e incluye siete rutas exclusivas, 28 comidas, los traslados al aeropuerto en Miami y las propinas.
A modo de curiosidad te diré que por menos de la mitad puedes viajar en el Adonia, de Carnival, que es el buque que cubre la ruta Miami-Cuba.
La diferencia básica entre estas dos navieras, en realidad Grand Circle es una fundaciĂłn, es que este tipo de viaje a Cuba se realiza bajo la premisa people-to-people, bajo el intercambio cultural y no tanto desde una perspectiva puramente turĂstica.
Un crucero exclusivo entre Miami y Cuba con enfoque cultural

La propuesta a bordo de un megayate de lujo para un máximo de 89 pasajeros, atendidos por 50 tripulantes, se comercializa bajo el nombre Los tesoros culturales de Cuba: una travesĂa costera. Se trata de un crucero de pequeño tamaño, muy distinto a los grandes buques masivos, pensado para quienes buscan experiencias más Ăntimas y personalizadas tanto a bordo como en tierra.
Como te decĂa, la salida es desde el puerto de Miami y el buque navega por la costa norte, el este y el sur de la isla durante 7 dĂas. DespuĂ©s de esta navegaciĂłn costera, los viajeros disfrutan de tres noches en La Habana, combinando asĂ navegaciĂłn, trayectos terrestres y estancia en la capital antes de volver de nuevo al punto de inicio.
En muchas salidas, tras las siete noches a bordo del barco (operado por Grand Circle, con el conocido buque Clio en este tipo de itinerarios de pequeño tamaño), los pasajeros desembarcan en Cienfuegos para continuar por tierra hasta La Habana, donde pasan esas tres noches finales, regresando posteriormente por vĂa aĂ©rea o en el propio programa organizado, siempre integrado en el paquete del viaje.
Este crucero se enmarca claramente en los programas de intercambio “pueblo a pueblo”, una modalidad que permite a viajeros de Estados Unidos visitar Cuba en un contexto de actividades educativas y culturales. El énfasis está en el contacto directo con la población local, encuentros con expertos y visitas guiadas que explican la historia, la cultura y la realidad contemporánea cubana, alejándose del turismo de sol y playa más convencional.
Itinerario: puertos, ciudades y escalas menos convencionales

Uno de los grandes atractivos del crucero exclusivo Miami-Cuba con Grand Circle es que incluye escalas en ciudades menos habituales dentro de los circuitos clásicos por la isla. No solo se visita La Habana o Varadero, sino tambiĂ©n puertos y localidades con un gran valor histĂłrico y cultural que permiten una visiĂłn mucho más completa del paĂs.
Algunos de los destinos y paradas en los que se detendrá el barco son Matanzas, donde se podrá conocer las tradiciones afrocubanas de la zona, Caibarién, famosa por sus pescados y mariscos y por su ambiente marinero, y Remedios, una de las ciudades más antiguas de Cuba, célebre por su arquitectura colonial y sus fiestas populares.
El itinerario tambiĂ©n contempla escalas en Santiago de Cuba, Trinidad y Cienfuegos, además de La Habana y Varadero. En Santiago de Cuba se respira una fuerte mezcla de culturas y un marcado carácter musical; Trinidad ofrece un casco histĂłrico colonial Patrimonio de la Humanidad, con calles empedradas y palacetes; y Cienfuegos destaca por su legado artĂstico y su elegante trazado francĂ©s, con plazas y edificios neoclásicos.
SegĂşn la programaciĂłn de Grand Circle, tras siete noches navegando por la costa y visitando estos puertos, los pasajeros pueden descender en Cienfuegos para realizar por tierra el tramo hasta La Habana. AllĂ se alojan durante tres noches, lo que da tiempo para explorar con calma el Centro HistĂłrico, sus plazas, el MalecĂłn y barrios menos turĂsticos, siempre acompañados por guĂas locales y expertos que profundizan en la compleja historia de Cuba y su actualidad.
Todo el itinerario está diseñado para mostrar la belleza natural, la vitalidad cultural y las diferentes capas histĂłricas del paĂs: desde las tradiciones afrocaribeñas y la influencia europea hasta el pasado revolucionario y los cambios sociales más recientes.
Vida a bordo, gastronomĂa y actividades people-to-people

A lo largo de la travesĂa se sirven platos tĂpicamente cubanos, combinados con cocina internacional, para que los pasajeros descubran sabores locales mientras navegan. El programa incluye 28 comidas en total, repartidas entre desayunos, almuerzos y cenas, lo que convierte el viaje en una experiencia prácticamente todo incluido en cuanto a gastronomĂa.
Además de la parte culinaria, se facilitan excursiones a los lugares más emblemáticos de la isla, asĂ como la asistencia a actuaciones musicales y espectáculos de danza cubana. Muchos de estos eventos son en espacios histĂłricos o centros culturales, donde se puede conversar con artistas, bailarines y mĂşsicos sobre su trabajo y la escena cultural del paĂs.
Entre las actividades educativas, se ofrece la posibilidad de debatir con expertos locales sobre las tradiciones, la historia del Ballet Nacional o la economĂa isleña, además de aprender a cocinar especialidades locales o incluso recibir clases de salsa cubana. Estas propuestas refuerzan el carácter people-to-people del viaje, que exige que el programa no sea meramente turĂstico, sino que integre talleres, charlas y experiencias inmersivas.
El paquete tambiĂ©n incluye los traslados al aeropuerto en Miami y las propinas, lo que simplifica mucho la organizaciĂłn para el viajero. Con un coste aproximado de 6.700-6.795 dĂłlares por persona, el precio refleja tanto la exclusividad del barco de 89 pasajeros como el nĂşmero de servicios incluidos, las actividades culturales y la logĂstica combinada de barco, tierra y transporte aĂ©reo interno cuando está previsto.
En contraste, el buque Adonia, de Carnival Corp., opera tambiĂ©n la ruta Miami-Cuba con un enfoque más amplio y precios desde alrededor de 1.800 dĂłlares por persona, centrado en itinerarios de siete dĂas con escalas en Cienfuegos y Santiago de Cuba y diversas actividades culturales y educativas a bordo, como clases de español. Es una alternativa más econĂłmica, aunque menos exclusiva y con un nĂşmero de pasajeros muy superior al del pequeño barco de Grand Circle.
Contexto del viaje y consideraciones para el pasajero

HistĂłricamente, los cruceros entre Estados Unidos y Cuba han estado condicionados por las relaciones polĂticas entre ambos paĂses. Durante dĂ©cadas, las restricciones de viaje limitaron e incluso detuvieron completamente este tipo de rutas, a pesar de que antes de la RevoluciĂłn de 1959 existĂa un intenso tráfico de cruceros desde puertos como Nueva York, Miami o Nueva Orleans, operados por compañĂas como United Fruit.
En la actualidad, las travesĂas como la de Grand Circle se apoyan en los programas de intercambio educativo y cultural, que permiten una reapertura gradual de estas rutas. Por ello, la compañĂa enfatiza que sus viajes forman parte de la categorĂa “pueblo a pueblo”, cumpliendo con los requisitos legales y estructurando un programa que prioriza el contacto directo con la sociedad cubana, su arte, su mĂşsica y sus instituciones culturales.
Dado este contexto, en ocasiones los itinerarios están sujetos a la aprobaciĂłn de las autoridades correspondientes y a cambios regulatorios. Grand Circle ha llegado a advertir en sus comunicaciones que, si por cualquier motivo la lĂnea no puede operar alguno de los viajes programados, los clientes recibirán el reembolso total de su reserva. De esta forma se protege al pasajero ante posibles modificaciones o cancelaciones ajenas a la naviera.
La combinaciĂłn de barco pequeño, rutas poco convencionales y un programa intensivo de actividades culturales convierte este crucero exclusivo Miami-Cuba en una opciĂłn especialmente atractiva para quienes desean mucho más que un simple itinerario de sol y playa. El viajero encuentra una experiencia inmersiva que le permite descubrir las mĂşltiples caras de Cuba, tanto en sus grandes ciudades como en poblaciones más pequeñas, acompañado siempre por especialistas y guĂas locales.
En conjunto, este viaje se consolida como una de las formas más completas de explorar Cuba desde Miami, uniendo comodidad en un barco de pequeño tamaño, contacto directo con la cultura cubana y la tranquilidad de un programa cuidadosamente organizado bajo la filosofĂa people-to-people.