Ovation of the Seas ya navega con destino a Singapur

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No quiero que termine el mes de abril y yo no haya hablado del Ovation of the Seas, cuando mis colegas de blog y revistas especializadas ya lo han hecho. El Ovation of the Seas es el último barco que se ha incorporado a la flota de la Royal Caribbean Internacional, y ya suman veinticuatro, siendo este el tercero de la Clase Quantum, y es gemelo del Quantum of the Seas y el Anthem of the Seas.

El Ovation of the Seas tiene diseñado una serie de viajes en su temporada inaugural a la que han llamado Global Odyssey, de 52 días de duración y para la que aún quedan plazas disponibles. Comienza el 9 de junio con un minicrucero de 3 días de duración, por unos 610 dólares americanos, con salida y regreso a Singapur.

Pero te cuento ahora algunas de las actividades y peculiaridades de este moderno barco. Por ejemplo, en sus casi 350 metros de largo, vas a tener espacios completamente increíbles, que se transforman según la hora en la que los visites, y puedes pasar de una escuela de circo a jugar o animar a un equipo de baloncesto, o patinar sobre ruedas y conducir autos de choque.

Si por la tarde o la mañana visitas el espacio Two70ºSM, podrás relajarte tranquilamente en su ambiente acogedor, mientras que por la noche disfrutarás de un bar de hielo, y espectáculo aéreo, nada relajante, y hablando de espectáculos aéreos nada relajantes, pero sí muy estimulantes y excitantes, en el Ovation of the Seas podrás probar una máquina de aire para vivir un descenso en paracaídas en un entorno seguro y controlado, en la RipCord by iFLY®.

Y como por experiencia sé, y no me canso de repetir, que el tema de la gastronomía es uno de los puntos a valorar a la hora de elegir un crucero, te cuento que en e Ovation of the Seas se ha implementado la política del “dynamic dining”, una nueva versión del restaurante principal, reinventado, en el que se ofrece una increíble variedad de cocinas, incluyendo cervezas artesanales, y que puedes elegir en dos opciones a la hora de hacer tu reserva, la clásica, siempre con los mismos compañeros de mesa y horarios (para gente organizada) y otra en la que vas improvisando horario y compañeros…eso sí, puede que algún día no esté disponible justo ese restaurante que tanto te apetecía.


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